Muchos creen que la vida está dividida en múltiples etapas, pero la escritora española Elsa Punset está convencida de que son sólo dos.
Otras visiones hablan de infancia, adolescencia, juventud, adultez y vejez, o las subdividen en muchas etapas más; pero en la visión de esta escritora, filósofa y divulgadora, hay sólo dos etapas y no son cronológicas, sino psicológicas: la primera es la de la supervivencia infantil, de recibir tu herencia; y la segunda es de procesar, seleccionar y superar tu herencia para vivir con paz, con consciencia y plenitud.
En una charla para Aprendemos Juntos de BBVA, Elsa Punset es enfática al decir que “no es un concepto cronológico, sino psicológico”. Pues, relata, hay jóvenes en sus veintes que ya llegaron a la segunda parte de la vida, y hay ancianos que siguen —y seguirán hasta el final— en la primera.
A continuación te comparto algunos elementos de cada una de estas etapas.
PRIMERA PARTE DE LA VIDA: SUPERVIVENCIA INFANTILPara Punset, en esta primera etapa dependes enteramente de tus padres y, por ello, desarrollas herramientas para garantizar que sigan encargándose de tu supervivencia. En esta etapa no se trata sólo de la herencia genética que recibes, sino también de hábitos, conceptos y formas de ver el mundo y la vida.
“Ese niño llega a la vida y depende completamente de su padre y de su madre. Y durante muchos aprende a construir el mundo, cómo amar, cómo pelearse, cómo sobrevivir, con base en lo que le dice su entorno, sobre todo sus padres”, señala.
“Ese niño tiene que sobrevivir en un entorno que le parece muy ajeno y con personas que tienen mucho más poder que él, entonces este niño se va a intentar acomodar, no molestar, se va a culpar si las cosas van mal en casa y va a aprender una serie de defensas y con ella va a hacer una especie de coraza con la que luego pueda salir al mundo… Esas defensas que le ayudan a sobrevivir de pequeño las va a repetir cuando sea adulto”, agrega Punset.
Para la escritora todo ese bagaje heredado determina tu autoconcepción y la manera en que te relaciones con el prójimo, sobre todo en las relaciones de pareja. “Ese niño es el que vas a llevar a tus relaciones de amor, a ese niño como le dijeron que merecía ser amado, así va a buscar el amor de mayor. Si te dijeron que no merecías mucho amor o sólo de forma condicional si hacías lo que los demás querían, pues es lo que vas a seguir haciendo a lo largo de toda tu vida”, explica.
SEGUNDA PARTE DE LA VIDA: LA AUTONOMÍA EMOCIONALSi la primera parte de la vida se trata de ensayar, de repetir errores y de probar; la segunda parte se trata filtrar lo que te sirve de lo heredado y lo que no, lo que quieres mantener y de lo que te tienes que deshacer.
Para Elsa Punset se trata de alcanzar la autonomía, pero no sólo física o económica, sino emocional. “Tienes que poder mirar a tu niño y agradecerle. Decirle ‘oye gracias por haberme acompañado hasta aquí, porque me has protegido, me has llevado hasta aquí, pero ahora ya no hace falta que te encargues tú, me encargo yo’, el adulto”… Y ese paso es doloroso y nos cuesta mucho darlo.
La primera parte de la vida se caracteriza por la búsqueda de validación externa, mientras que la segunda, al aceptar, filtrar y superar la herencia recibida, ya no buscas aprobación, sino que persigues la verdad y la plenitud.
“En la segunda etapa, te haces cargo de cambiar muchas de las cosas heredadas de su infancia”.
“Es importante decir ‘esto es mi vida, así es como quiero vivirla, voy a vivirla con el corazón abierto, el corazón despierto’ y va a ser una vida con muchos matices, pero con mucha conexión y mucho aprendizaje… eso te da la medida de que estás en esa segunda etapa de la vida”, dice Punset.
¿CÓMO SUPERAR LA PRIMERA ETAPA Y ALCANZAR LA AUTONOMÍA EMOCIONAL?En esta charla para Aprendemos Juntos de BBVA, Elsa Punset da algunas pistas sobre cómo superar la etapa inicial o infantil de la vida, las cuales no están exentas de esfuerzo o trabajo psicológico y de dolor.
Pues implica tomar consciencia de todo lo que heredaste de tus padres, de los mecanismos de defensa que desarrollaste en tu infancia que todavía están vivos y activos en tu personalidad. Y no sólo requiere atravesar el dolor de ser consciente o reconocer cómo fueron tus padres y de algunos impactos (quizás negativos) que pudieron tener en ti, sino esencialmente de perdonarles.
“Si no logras perdonar a tus padres, estás en guerra contigo mismo porque los llevas dentro. Si no puedes perdonarles a ellos no puedes perdonarte a ti”, concluye la autora de Alas para Volar y otros libros.
Su visión tiene puntos en común con la de grandes psicoterapeutas que hablan de tres etapas de la vida, pues consideran que la adolescencia es una etapa diferente de la primera, sin embargo, ella cree que cronológicamente se puede llegar a la adultez sin una autonomía emocional; y para alcanzarla se requiere un fuerte trabajo de introspección.
También habla Elsa Punset sobre este enfoque de las dos partes de la vida en el podcast Roca Project, con Carlos Roca. Puedes ver aquí esta interesante entrevista.