#ElFaro | Vladimir, Memo, Morena, el 21 y la terapia necesaria / Un parto difícil
VLADIMIR, MEMO, MORENA, EL 21 Y LA #TERAPIANECESARIA A nadie de quienes tengan genuino interés en que a Morena y la 4T colimense les vaya bien en sus actuales encargos y en el próximo proceso electoral les sirven los pleitos y divisiones que se han dado en las últimas semanas y que se han acrecentado en los últimos días.
La pelea más reciente fue entre el coordinador de Morena en el Congreso local, Vladimir Parra, y el vicecoordinador Guillermo Toscano. El diferendo fue evidente y ese hecho —el que ambos hayan permitido que fuera público y notorio el pleito— vuelve más grave este asunto, que está a “milímetros” de representar un rompimiento irreconciliable.
Los que deben estarse frotando las manos son quienes le apuestan al “divide y vencerás”. Y de esos hay tanto en las filas de Morena y sus aliados electorales como también en partidos que saben que sólo pueden tener éxito si hubiera una debacle morenista —léase MC— o los que le apuestan a una alianza de 28 mil 572 institutos políticos para tener alguna relevancia en el siguiente proceso electoral —léase PRI.
En Morena están a tiempo todavía de reflexionar qué es lo que quieren y con qué fichas cuentan para lograr esos objetivos. La verdad es que, viendo a los integrantes de la bancada y al resto de figuras que ya están en el morenismo, no es como que tengan muchos personajes, no digamos ya con experiencia política y arrastre electoral, sino al menos con olfato y sensibilidad política. Así que no están para desperdiciar a uno de sus cuadros, por mucho que éste tenga una muy buena relación con quienes algunos consideran enemigos políticos.
Como a cualquier pareja, en terapia se les podría recetar comunicación y reglas claras.

Desde 2016, cuando la entonces diputada local de Movimiento Ciudadano Leticia Zepeda planteó una iniciativa en este sentido que fue aprobada un año más tarde, hasta ser una realidad en los hospitales públicos de la entidad, en coordinación con el registro civil estatal, se tuvieron que sortear muchos obstáculos tecnológicos, administrativos y hasta políticos.
El galardón lo recibió en la Ciudad de México el secretario de Administración y Gestión Pública, Kristian Meiners —que seguro el premio le cayó de perlas después del trago amargo que significó para él su comparecencia ante el Congreso.
Nos comentan que este proyecto tuvo “un parto bastante difícil”… Ahora habrá que ver al niño crecer sano.




