OPINIÓN: Violencia en Colima: Riult Rivera y su tardía reacción en seguridad rumbo a 2027
En el equipo del alcalde panista de Colima, Riult Rivera Gutiérrez, parece que ya se dieron cuenta de que no pueden seguir “nadando de muertito” en el tema de seguridad.
La actitud de Riult había sido, como le quieran decir: nadar de muertito, enterrar la cabeza como avestruz, voltear hacia otro lado… Hizo un par de anuncios sobre supuestas estrategias, pero luego no se implementaban: los drones no volaban, los policías no se contrataban y los recursos destinados a la seguridad se desviaban a personal administrativo, a comprar aires acondicionados para sus oficinas y a otras irrelevancias.
La gobernadora Indira Vizcaíno ha pedido en más de una ocasión, de manera directa y puntual, que los ayuntamientos se involucren más en materia de seguridad. Pero no sólo eso: la ciudadanía se lo ha recordado también en redes cuando sale a hacer promoción y difusión de otros temas menos sensibles para la población.
Al parecer, esa exigencia desde la principal figura política del estado y desde la opinión pública ya tuvo un impacto. Hay elementos que indican que, en el equipo del alcalde, entendieron que no pueden seguir con esa estrategia política de apostar a que los costos de los problemas de seguridad sólo los pague el Ejecutivo Estatal y que el alcalde —y evidente aspirante panista a la gubernatura en 2027— ni se meta en el asunto, aunque se le acumulen las cifras de homicidios e incendios a negocios en el municipio que gobierna, sin que sus policías aparezcan nunca para enfrentar a los criminales.
Esta semana, desde el Ayuntamiento de Colima comenzaron a enviar algunos comunicados sobre lo realizado en materia de seguridad. El pasado lunes presumieron que detuvieron “a un masculino por presunta agresión contra persona menor de edad”. Ese mismo día, la mandataria estatal informó que en la Mesa de Coordinación Estatal habían revisado un informe sobre detenciones en las últimas dos semanas: en Colima capital, la Policía Estatal había hecho 18 detenciones; la Policía Municipal de Colima, sólo una: 1,800 % más la Estatal que la Municipal.
El martes, presumieron que la “Policía Municipal de Colima atiende un reporte por portación de arma de fuego”… Pero el mismo boletín deja claro que la Policía Municipal llegó tarde, cuando el riesgo para el comercio afectado ya había ocurrido. Lo que pasó fue que un cliente de un comercio amenazó e intentó dispararle a un empleado; no pudo accionar la pistola, forcejearon y el trabajador logró quitársela… Y aunque desde el Ayuntamiento de Colima presumieron que supuestamente usaron drones para localizar al presunto responsable, el comunicado acepta que no tuvieron ningún resultado: nadie fue detenido.
Aun así, es de resaltar la señal política que hay detrás de este cambio comunicacional en materia de seguridad. Sin decirlo, Riult está aceptando que no puede seguir ignorando que tiene responsabilidades legales y morales en esta materia.
Ahora, lo que las y los ciudadanos de la ciudad de Colima pudiéramos esperar es que el acercamiento de Riult al tema de seguridad no sea superficial: que invierta en equipar a su policía, que hable del tema, que su corporación atienda los reportes de emergencia al 911 y que no se mantenga en esa actitud mezquina de cálculo político de “mejor no me meto en el tema de seguridad, porque no tengo nada que ganar y sí mucho que perder”.
Esa actitud es inaceptable para cualquier servidor público con responsabilidades constitucionales en la materia, pero es aún más ofensiva para alguien que claramente quiere buscar una responsabilidad política mayor: alguien que hoy está en campaña para ser candidato del PAN a la gubernatura del Estado de Colima.
*Miguel Ángel Vargas Vaca es politólogo, economista, periodista y asesor en comunicación política.



