¿Quién fue Epitacia Zamora Teodoro, la líder comunitaria que da el nombre al Arco Sur?
‘Pita‘, como llamaban de cariño a Epitacia Zamora Teodoro, fue una mujer indígena que defendió a su comunidad, Zacualpan, en el municipio de Comala, del despojo y de actividades potencialmente destructivas que no sólo acabarían con el agua potable, sino que prácticamente cancelaban las posibilidades de definir el futuro de la propia población.
La destacada colimense que hoy da nombre al nuevo puente vehicular Arco Sur en el municipio de Colima, encabezó hace más de una década el Consejo Indígena por la Defensa del Territorio de Zacualpan, desde donde luchó para convertir a la comunidad en un territorio libre de minería y frenar un proyecto de explotación, priorizando los intereses comunitarios sobre los privados.
Fue una mujer que dedicó casi toda su vida a las labores del campo, y una lideresa reconocida por su incansable labor en la defensa de los derechos humanos de las comunidades indígenas, y por representar a las mujeres de ese sector en la lucha de su dignidad humana; enfocada siempre en los asuntos de interés público.
Pita nunca tuvo miedo, sino la conciencia suficiente para defender a Zacualpan y sus habitantes de las agresiones del gobierno y de los consorcios que pretendía la explotación de la tierra, enfrentando por ello junto a otras valientes mujeres los embates que entonces instruyó contra la comunidad la administración del priista Mario Anguiano Moreno con el uso de la fuerza pública.
Uno de tantos desencuentros se dio en marzo del año 2014, cuando a través de la policía el gobierno arremetió contra los habitantes de Zacualpan, encabezados por Epitacia Zamora, quienes a manera de protesta por la falta de atención y cumplimiento de compromisos, apagaron los motores del sistema de bombeo del manantial que abastece de agua a la zona metropolitana.
Quienes vivieron de cerca esa experiencia, expresan aún su rechazo a este acto de represión, y recuerdan con claridad a los elementos policiales a bordo de una tanqueta arrollando a las personas, y otros a pie, jaloneando y agrediendo a mujeres lideradas por Pita Zamora, para quitarlas del lugar donde habían tomado el sistema de bombeo.
De esta manera, la historia de vida de Epitacia se convierte en un testimonio de valentía y de determinación, de fuerza y amor al prójimo, que le permitió recibir post mortem en 2019 la condecoración “Eleonor Roosvelt” de la CDHEC, tras haber muerto en el año 2015, a causa de una anemia mielodisplácica.



