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Opinión: ¿Cómo entender el ‘carro completo’ del PRI en Coahuila y qué refleja del futuro de Morena?

El PRI se llevó el carro completo en las elecciones locales de Coahuila en este 2026… Y algunos, con mucha fe o con deseos desmedidos de que así suceda, vaticinan que esto es indicador de que inició la debacle de Morena y que la 4T está comenzando a perder su dominio electoral. Pero me parece que esa es una lectura tendenciosa y profundamente equivocada.

Coahuila tiene condiciones electorales especiales. Es, por un lado, el único estado donde el PRI nunca ha perdido el gobierno estatal; es decir, es el último bastión del régimen priista al que no ha llegado la ola morenista o cuatroteísta con resultados rotundos y apabullantes.

La otra condición que hace especial a Coahuila en términos electorales es que sus elecciones locales no siempre coinciden con el calendario electoral federal, pues tiene separadas por año las elecciones de ayuntamientos y de diputaciones locales.

Las diputaciones locales se renovaron el pasado domingo, tal como había sucedido en 2023, cuando también hubo elección de gobernador; y los 38 ayuntamientos se renovaron —esa sí en coincidencia con la elección federal— en 2024, y se renovarán nuevamente en 2027.

Entonces habría que considerar dos cosas. Primero, que Coahuila es, históricamente, un territorio especialmente complejo para Morena. Y segundo, que el calendario electoral favorece al partido que gobierna el estado, en este caso el PRI. Pues con una baja participación siempre se favorece a quien tiene posibilidades de movilizar estructuras y voto corporativo, por llamarlo de alguna manera.

Bajo esas condiciones, Morena obtuvo el pasado domingo en Coahuila, según los resultados preliminares, cerca del 26% de la votación por las diputaciones locales; lo que no es ni la mitad del 53% que obtuvo en Coahuila la hoy presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y que está lejos del 47% que obtuvo la alianza morenista en las elecciones de diputaciones federales y del Senado en aquel 2024.

Pero los resultados de Morena en la elección de este domingo en Coahuila se deben comparar con la edición anterior de la misma elección local, es decir, la de 2023. Si lo hacemos veremos que, hace tres años, Morena tampoco ganó ninguno de los 16 distritos locales: los 16 se los llevó el PRI. En aquel momento Morena obtuvo cerca del 26% de los votos y fue separado del PT, que se llevó casi 9% de la votación.

Así que conviene poner en perspectiva la magnitud de la caída: Morena y el PT sumaban en 2023 el 35% de la votación, y el domingo obtuvieron 26%; bajaron 9 puntos y perdieron todas las diputaciones, tal como ocurrió hace tres años.

Claro, no es un buen resultado para Morena. Pero los números no dan para tratar de concluir, usando los datos de “Coahuila 2026”, que Morena va en caída libre en todo el país.

Lo que sí deja ver esta elección es una pregunta que Morena tendría que atender: ¿a dónde se van los votos que Claudia Sheinbaum sí consiguió en Coahuila en 2024? Porque una cosa parece clara: una parte importante de quienes votaron por la hoy presidenta no necesariamente están dispuestos a votar automáticamente por cualquier candidatura local morenista o no tienen el entusiasmo para ir a las urnas cuando no hay una elección federal.

Ese fenómeno no es menor. La marca nacional de Morena sigue siendo muy fuerte, pero no siempre logra transferir toda esa fuerza a sus estructuras locales, a sus candidaturas estatales o municipales, ni a sus liderazgos territoriales. Y ahí hay una diferencia importante entre el respaldo al proyecto nacional de la 4T y el respaldo concreto a quienes buscan representarlo en cada estado, en cada municipio o distrito local.

Aun así, Morena requeriría tener un sentido de autocrítica para entender por qué no ha logrado conquistar estas tierras norteñas y por qué no ha logrado aprovechar en Coahuila el desgaste que todo gobierno local tiene por el ejercicio del poder. Sí, quizás Manolo Jiménez algo está haciendo bien, como quizás algo hizo bien el exgobernador Miguel Riquelme, que salió muy bien evaluado.

La elección de candidatos locales morenistas puede ser importante para explicar los resultados del domingo pasado; pero también todo el manejo del caso Rocha Moya y las reacciones ante la intentona injerencista del gobierno de Estados Unidos son factores que a Morena le conviene revisar a detalle, porque quizás la ciudadanía está viendo y evaluando algo distinto.

Si no lo hace, entonces sí: los malos resultados de “Coahuila 2026” podrían dejar de ser una excepción local y convertirse en una advertencia nacional.

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