El investigador de la Facultad de Ciencias Químicas de la Universidad de Colima (UdeC) Jesús Enrique Castrejón despejó diversas dudas respecto a la vacuna para combatir el coronavirus (Covid-19), en las cuales consideró que no llegará a México en lo que resta del 2020; desmintió que exista un modelo ruso ya aprobado; descartó que las vacunas alteren el material genético y explicó el mecanismo de funcionamiento para atacar el virus SARS-CoV-2.
El experto en microbiología señaló que a nivel internacional se cuenta con aproximadamente 150 prototipos de vacunas para combatir el Covid-19, aunque precisó que deben pasar por diferentes fases clínicas para que sean aprobadas y obtengan un registro sanitario. Apuntó que de esas vacunas, se tienen 26 que están en fase clínica, de las cuales hay seis en una etapa final, por lo que se espera puedan entrar al mercado en un corto plazo.
“Siendo esperanzadores, creemos que al final del año puede haber un candidato a una vacuna que esté pronta a tener un registro sanitario, y que le próximo año se esté empezando a aplicar en ciertos sectores de la población en algunos países. A nivel internacional, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) y un corte que hace al 31 de julio, tenemos como cerca de 150 vacunas que están en fase clínica y otras en preclínica”, dijo vía telefónica a Miguel Ángel Vargas de EstaciónPacífico.com en Súper 98.9.
“Actualmente tenemos 26 vacunas en fase clínica, de las cuales seis se encuentran en fase clínica tres, es decir, en la última etapa de su registro clínico. Cuatro son chinas, una americana y una de Reino Unido, que serían las candidatas que a nivel global podrían entrar al mercado en corto plazo”, abundó.
Castrejón consideró que el acceso para México a vacunas de Covid-19 es incierto para lo que resta del año, aunque confía en que puedan llegar durante el 2021, pues resaltó que el país ha colaborado a nivel internacional para acceder a la vacuna.
“El acceso francamente de México a una vacuna es bastante incierto, no puedo decir que vamos a tener acceso a una vacuna china o estadounidense, hay mucha incertidumbre en eso, lo que puedo decir es que hay esfuerzo de México con diferentes bloques internacionales para tener acceso a una vacuna, pero en algún punto del próximo año”, resaltó.
El investigador de la UdeC aclaró que no existe una vacuna rusa que está aprobada y certificada para el coronavirus, sino que se trata de un modelo que se encuentra en proceso y está en evaluación, por lo que aún falta que pase otras fases clínicas.
“Sí nos cayó de sorpresa cuando vimos la noticia de que Rusia a mediados de agosto está por ya tener el registro sanitario de su vacuna, y curiosamente los registros sanitarios de la Organización Mundial de la Salud la marcan en etapa uno, en fase clínica, y leyendo esa noticia nos damos cuenta que es un contexto muy local. Rusia apenas acaba de evaluar esa vacuna con 38 personas, pero tienen que continuar con la fase dos y tres”, indicó.
El experto en ciencias químicas detalló que las vacunas pueden tener procesos y estructuras diferentes, pero puntualizó que el objetivo final de una vacuna es generar inmunidad contra el Covid-19. Explicó que existen distintos tipos de vacunas, las cuales pueden contener virus inactivados para contrarrestar al enfermedad, así como otras que integran fragmentos del virus para generar anticuerpos y que estos sirvan como inmunidad al virus.
“Al final el objetivo es que generen inmunidad contra el Covid-19. De acuerdo al tipo de vacuna que se tenga puede ser de virus atenuados, partículas de material genético, pero al final son mecanismos que llegan al mismo objetivo, que es generar inmunidad, algunas vacunas tienen ventajas respecto a otras en términos de seguridad, unas son más seguras que otras”, precisó.
“Las vacunas hay de diferentes tipos, hay unas que son de virus atenuados, que es este virus menos virulento que el original, hay virus inactivados, que son virus muertos, y las partículas muertas son las que el cuerpo responde y genera anticuerpos, sólo se introduce una parte, no toda la estructura viral”, agregó.
Finalmente, Castrejón descartó que exista evidencia científica sobre que el virus SARS-CoV-2 afecte el material genético de los pacientes que contrajeron la enfermedad, y calificó como un mito que las vacunas también puedan ocasionar una afectación genéticamente.
“No se tiene evidencia sólida respecto a que el virus afecte el material genético, definitivamente no hay una evidencia sólida. No, para nada, es otro mito que se ha rumorado mucho”, comentó.
Escucha la conversación completa (a partir del 1:28:52) en #PrimeraEstación, el podcast de EstaciónPacífico.com.