El coordinador de las Unidades de Especialidades Médicas-Centros de Atención Primaria en Adicciones de la Secretaría de Salud estatal (UNEMES-CAPA), Guillermo Blanco Govea, aseguró que la pandemia por coronavirus (Covid-19) ha generado trastornos mentales de ansiedad y depresión en la población, y en algunas personas, con problemáticas más severas, situaciones estresantes podrían derivar incluso en pensamientos suicidas, pero ¿qué se puede hacer para ayudar a una persona a la que se le detectan ese tipo de conductas?
El especialista dijo que si se conoce a una persona con actitudes depresivas y de ansiedad es importante no minimizar cuando manifiesta perder las ganas por vivir, así que en caso de estar en una situación de ese tipo es necesario escuchar a la persona y tratar de ayudarla para solucionar los problemas que enfrenta, para lo cual señaló se debe participar en actividades sociales y recreativas, así como mantener contacto de forma cotidiana.
“No debemos ignorar ni minimizar la situación, escuchar atentamente y con respeto a quien ya nos manifiesta que está cansado de vivir, o incluso que lo manifiesta con estas frases de que no existen razones para continuar viviendo, inclusive aquellos que aceleran un trámite de asuntos personales, o que nos dejan notas suicidas en redes sociales”, dijo vía telefónica a Miguel Ángel Vargas de EstaciónPacífico.com en Súper 98.9 FM.
Guillermo Blanco puntualizó que una acción para evitar un suicidio es canalizar a la persona a un lugar en el que se le brinde atención profesional en salud mental, incluso resaltó que, si el paciente tiene trastornos depresivos y dependencia al alcohol o alguna otra sustancia, se puede requerir tratamiento psicoterapéutico o farmacológico, pero manifestó que es una problemática que no se resolverá de un día para otro y requiere un proceso para lograrlo.
“Debemos mostrar apoyo emocional y preocupación, y centrar a esa persona en sus fortalezas que en algún momento le resultaron para resolver algún problema, y acercarlo a los servicios de atención profesional, es decir, a un sitio donde se atienda la salud mental”, indicó.
“Acercarlo a un servicio psicoterapéutico, incluso farmacológico si ya se detecta que hay un trastorno mental como depresión, ansiedad, esquizofrenia, o algún problema de dependencia de alcohol o sustancia psicoactiva, es necesario establecer un programa de tratamiento, entonces esto no es de que se va a resolver en un día, requiere de todo un proceso y un sin fin de cambios”, abundó.
Blanco explicó que los síntomas de depresión y ansiedad que pudieran ocasionar un suicidio están asociados a la tristeza, pérdida de interés, modificación de hábitos, impotencia, desesperación, incluso odio por sí mismos, lo cual conjugado con un deterioro laboral, familiar o social, podría derivar en un deceso.
“Tristeza la mayor parte del día, todos los días; pérdida de interés por lo que antes era usual y lo que nos daba placer; cambios en los hábitos de alimentación o sueño; odio por sí mismo; impotencia y desesperación, si eso se mantiene durante dos semanas y además se origina un malestar significativo con deterioro social, laboral y familiar, estamos ante la presencia de un episodio depresivo porque su consecuencia inmediata puede ser la conducta suicida”, detalló.
El coordinador de los Centros de Atención Primaria en Adicciones en el estado refirió que en Colima antes de la contingencia sanitaria se tenía una tasa de seis suicidios por cada 100 mil habitantes, y apuntó que, si bien no se tiene una cifra que refleje un aumento o decremento de suicidios en la pandemia, los trastornos mentales de ansiedad y depresión sí incrementaron en un 20%.
“En Colima antes de la pandemia existía una tasa de prevalencia de suicidios del 6.3 por cada 100 mil habitantes, es decir, entre 40 y 50 suicidios al año, y definitivamente el Covid-19, la pandemia, en todo el mundo y también en nuestra población ha involucrado muchos cambios emocionales, entre ellos, trastornos de ansiedad y episodios depresivos, los cuales están relacionados con la conducta suicida. Se ha determinado un cálculo de un incremento del 20% de estos trastornos mentales derivado de este acontecimiento que es el Covid-19”, informó.
—¿Es la incertidumbre el principal detonante de estas conductas depresivas? ¿qué es lo que la pandemia hace que detonen estas conductas?
“Son factores múltiples, es una situación compleja, sí está la incertidumbre económica y el mismo distanciamiento social, las menores interacciones sociales, pero sin duda el miedo a tener la enfermedad y el temor a perder un ser querido, que son los grupos de vulnerabilidad en los adultos mayores, todo esto deriva en establecer síntomas depresivos”, respondió.
Escucha la entrevista completa (a partir del 47:03) en #PrimeraEstación, el podcast de EstaciónPacífico.com.
1 Comment
Escuché con interés la entrevista al doctor Blanco Govea.
Me gustaría saber cómo me comunico con él para una orientación.
Me lo podría proporcionar?
Muchas gracias