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Economía y negocios

#RetratoDelDato: Las voces de las ‘jefas’ a la cabeza de casi un tercio de las familias de Colima

Celina Pinto 06/06/2018

“Yo tenía 40 años, mi esposo no encontraba trabajo y quise ayudar a la economía familiar. El primero que me señaló fue él, me decía que me creía muy gallita y que ya lo veía por encima del hombro (…) Lo más difícil fue que él empezó a relegar en mí todos los aspectos de la casa, al punto de ya no ayudarme con nada. No me daba tiempo ni para sentirme mal, la obligación me forzó a cumplir con mi trabajo y no había tiempo ni para enfermarme. Esta situación me ayudó porque vi que podía hacer cosas que no me imaginaba, sobrellevar una familia sola, solventar los gastos de mi casa, que mis hijos siguieran estudiando”.

Angelina, 61 años

Angelina, Mónica y Paulina son nombres con un rostro y una historia. Ellas forman parte del 32.3% de familias con jefatura femenina en Colima, según los resultados de la Encuesta Nacional de los Hogares (ENH) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Estos datos colocan a la entidad en el quinto lugar de hogares con esa estructura a nivel nacional, únicamente por abajo de la Ciudad de México, con el 37.8%; Sonora, con el 37%; Morelos, con 33.5% y Tlaxcala, con 33.1%.

La ENH señala que en 2016, en México, el 28.5% de las familias contaron con esa característica, es decir, en dos años se registró un crecimiento de 1.3 puntos en comparación con los resultados de 2014, cuando la proporción fue de 27.2%.

“Cuando me divorcié tenía 33 años (…) Tenía que sacar a mi hija adelante y no quería quedarme con mis metas frustradas, vivir quizá no con lujos, pero sin carencias. El hombre no lo es todo en una familia para mí, aprendí a visualizar las cosas cinco o diez pasos más adelante, siempre tengo un plan B y un plan C. Aprendí a sentirme una mujer libre, autosuficiente, luchadora y satisfecha con la vida. Si hacemos a un lado a los machistas, tenemos el camino libre. Nosotras somos mujeres, valemos igual, trabajamos más y tenemos muchas opciones para salir adelante”.

Mónica, 53 años

La medición también expone que el 81.6% de los hogares encabezados por una mujer son familiares, es decir, tienen algún tipo de parentesco con la jefa del hogar, mientras que el 18.4% no tienen ninguna relación.

 Más poder y retos 

La directora del Instituto Colimense de las Mujeres (ICM), Mariana Martínez, explica que la Ley que Regula los Derechos de las Jefas de Familia del Estado de Colima, establece cuatro hipótesis en las que se puede considerar que una mujer es jefa de familia.

1.- Mayores de edad, solteras, viudas, divorciadas o casadas, que no cuenten con beneficios de algún programa institucional.
2.- Que no cuenten con la corresponsabilidad económica de la pareja.
3.- Que tengan dependientes económicos. Es decir, no necesariamente es la mamá que se hace cargo de los hijos, puede ser la hija que se hace cargo económicamente de los papás, tíos, abuelos, etc.
4.- Mujeres que se encuentren sin empleo o, si lo tienen, que no cuenten con acceso a seguridad social.

La funcionaria destaca que de acuerdo con la última medición que realizaron desde el propio Instituto, en 2010, el municipio con el mayor porcentaje de hogares encabezados por mujeres fue Colima, con el 29%.

“Me divorcié, tengo una nena de 2 años y tengo un año viviendo con mi hija. Al principio se me hacía muy complicado administrar el dinero, antes de casarme yo nunca viví sola, vivía con mis papás. Cuando me caso, los dos trabajábamos pero él llevaba las cuentas, la comida, lo de la casa, yo le aportaba, pero para algunas cosas. Me acostumbré a acomodarme con mis tiempos, a hacer una lista por semana de mis gastos. Esta situación me ayudó a empoderarme, ver que sí puedo conmigo y con mi hija. Haberme divorciado, primero me golpeó en lo emocional, pero luego ves que te puedes recuperar de eso y de mil cosas. Creo que se ha estado logrando un poco más ahora que las mujeres hemos estado alzando la voz, nos están escuchando más y se está haciendo algo al respecto”.

Paulina, 22

Martínez agrega que el crecimiento en los hogares encabezados por mujeres no necesariamente refleja una “mutación” de la corresponsabilidad del varón en las relaciones familiares, sino en el tipo de hogar, es decir, podría ser indicio de dinámicas distintas, menos tradicionales, al momento de conformar un hogar.

“Lo que resulta muy interesante de esta encuesta es que no necesariamente representa un reto en términos de la conformación familiar, sino que también habla de que como sociedad estamos mutando los tipos de hogares que tenemos. Comenzamos a ver sociedades y estados como el nuestro que ya estamos en la media nacional, son cambios de estructuras culturales”, comenta a EstaciónPacífico.com.

Si bien la directora del ICM considera que el crecimiento en las cifras de los hogares con jefas de familia tiene que leerse a la luz de las modificaciones en las estructuras sociales y del propio empoderamiento femenino, también se debe prestar atención a que sigue representando un reto, por lo que tienen que darse las condiciones para brindar oportunidades a las mujeres que dirigen un hogar.

“Yo de lo que hablaría cuando hay jefaturas femeninas es de que efectivamente hay cierto grado de empoderamiento, pero el empoderamiento no necesariamente va ligado con el empoderamiento económico y ahí es donde tenemos que trabajar, en brindar todas las oportunidades a las mujeres que están al frente de un hogar”, añade.

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