El gobernador de Colima y otros 6 estados están contra semáforo federal
Un grupo de siete gobernadores, entre ellos el de Colima, Ignacio Peralta Sánchez, han rechazado el semáforo establecido por el Gobierno de México como mecanismo para determinar el riesgo de la pandemia del coronavirus (Covid-19) y, por consecuencia, las actividades permitidas y las restringidas en el retorno gradual a la ‘nueva normalidad’.
A nombre de este grupo de siete gobernadores —que incluye al de Colima, Jalisco, Michoacán, Tamaulipas, Durango, Coahuila y Nuevo León— el gobernador Michoacano Silvano Aureoles Conejo leyó un posicionamiento del grupo en el que dejó claro que sienten que no fueron tomados en cuenta para la determinación del semáforo.
“El día de hoy el gobierno federal dio a conocer la estrategia que seguirá para la siguiente etapa que inicia el próximo lunes 1 de junio, a la cual denominó ‘nueva normalidad’, esa estrategia se articula en torno a un semáforo integrado por cuatro indicadores. Tanto la estrategia de Sana Distancia, que hoy cumple 68 días instalada como esta nueva de monitoreo epidemiológico se realizan de manera unilateral por el gobierno central, al margen de los estados y municipios, y sin tomar en consideración la realidad de cada uno de ellos, sin embargo, se traslada toda la responsabilidad de la atención y contención del Covid-19 a los estados y municipios”, dijo este viernes en conferencia de prensa celebrada en Nogueras, Comala, luego de la reunión que sostuvieron.
“Por lo anterior los siete estados aquí reunidos manifestamos nuestra inconformidad y rechazo a un semáforo que no refleja la realidad de nuestros estados, por el contrario, pareciera que tiene un propósito político para responsabilizar a los estados por los muertos”, puntualizó.
El mandatario michoacano aseveró que el Gobierno de México no cumplió con el compromiso que se les hizo a los gobernadores, en el cual se les daría a conocer el semáforo de manera anticipada antes de ser publicado. Adelantó que cada entidad informará en los siguientes días sobre la reactivación económica que seguirán en sus respectivos estados.
“Además, la autoridad sanitaria federal incumplió el compromiso que hizo con los gobernadores para darles a conocer el semáforo previamente, antes de su publicación, en consecuencia, los estados aquí reunidos empezaremos el proceso de reapertura gradual tomando en cuenta todas las medidas sanitarias y mayor capacidad de pruebas para evitar la dispersión de contagios. La reapertura será en corresponsabilidad con la sociedad y el sector empresarial, por ello, los siguientes días estaremos iniciando cada quien en sus entidades y de acuerdo a las circunstancias la aplicación de nuestra estrategia sobre la que hemos trabajado durante semanas”, detalló.
Por su parte, el gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro, aseguró que el grupo de gobernadores no tiene el objetivo de ir en contra del gobierno federal, sino que busca “sumar esfuerzos”, aunque insistió no se les tomó en cuenta para que emitieran una opinión respecto del semáforo federal.
“Nosotros no tenemos otro ánimo que no sea el de sumar esfuerzos con la Federación para enfrentar esta crisis sanitaria. Este grupo de gobernadores no nos estamos reuniendo para pensar cómo ir en contra de la Federación pero sí para fijar una postura clara (…) En el caso de Jalisco el gobierno de la República nos dijo antes de publicar el semáforo nos iba a consultar nuestra opinión respecto al diagnóstico que estaban haciendo y que este semáforo saliera con el consenso de los gobernadores, esto nunca ocurrió. No hubo una llamada del gobierno federal”, manifestó.
El mandatario de Coahuila, Miguel Ángel Riquelme Solís, indicó que el semáforo federal no puede aplicar igual para todos los estados y municipios, pues cada región del país, así como las zonas dentro de los estados, tienen actividades económicas diferentes, por lo que es necesario establecer estrategias específicas.
“Hemos construido modelos de acuerdo a la realidad de nuestras entidades, la reapertura económica tiene que ser de acuerdo a las regiones del país y sobre todo a las regiones que se constituyen en cada entidad federativa, en Coahuila hay cinco regiones que se trabajan de manera muy distinta, que tienen diferentes vocaciones y que la reapertura tiene distintos significados”, mencionó.
El gobernador de Nuevo León, Jaime Rodríguez Calderón ‘El Bronco’, precisó que los estados que conforman el grupo han enfrentado la crisis sanitaria con recursos propios, y aseguró que no han recibido “ni un peso” de la administración federal para combatir el Covid-19.
“Lo que hemos hecho durante estas semanas ha sido extraordinario porque ahí están los datos, los resultados, ninguno de estos estados tiene el problema que tiene la Ciudad de México, que tiene Tabasco o Veracruz (…) Son circunstancias diferentes, hemos invertido dinero de nuestros contribuyentes que estaba destinado para mejorar la calidad de vida, recursos propios, ni un peso de la Federación”, afirmó.
Respecto a la adquisición de deuda en cada estado ante la emergencia sanitaria, el gobernador de Tamaulipas, Francisco Javier García Cabeza de Vaca, aclaró que desde el inicio de la problemática sanitaria en el país, los estados pidieron al Gobierno de México la creación de una partida extraordinaria que los apoyara con recursos para enfrentar la pandemia, sin embargo, no recibieron respuesta, y de no obtener una respuesta de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) se tendría que llega a una controversia constitucional.
“Desde que inició la pandemia hubo una solicitud formal respetuosa al gobierno central de que creara una partida extraordinaria que pudiera apoyar a los estados para enfrentar el coronavirus, pero tuvimos que redireccionar nuestros presupuestos, utilizar recursos estatales para enfrentar la situación. Esa petición nunca ha llegado, así que dada esa negativa empezamos a ver las opciones que tenemos, una de ellas es por la vía legal. El primer paso es hacer la petición formal a la Secretaría de Hacienda (…) ya empezó ese proceso con esa petición al secretario de Hacienda”, argumentó.
“Esto con el propósito de recibir una respuesta favorable, de lo contrario pues darle el cauce legal a lo que ya habíamos anticipado, una controversia constitucional parcial de la Ley de Coordinación Fiscal”, añadió.
En ese sentido, Peralta Sánchez destacó que antes de solicitar una deuda depende de que el congreso de cada entidad lo apruebe. Señaló que es importante contemplar la composición de cada Legislativo para determinar qué tan probable es que se avale algún crédito a largo plazo.
“En el tema de la contratación de deuda agregaría que no solamente es apegarse en estricto sentido a la Ley de Disciplina Financiera, que es muy clara, sino que hay dos partes: la parte política que tiene que ver el pasar por los congresos estatales para la aprobación de la contratación de deuda de largo plazo, y ahí cada gobernador sabe la composición de su congreso y que tan probable es o no que alguien lo pueda aprobar”, refirió.
“La segunda parte es la técnica, que una vez aprobado hay que salir a mercado para contratar, y lo hacemos en base a licitaciones sobre tasa, yo en el caso de Colima no pediría que Banobras nos preste en condiciones especiales, nosotros simplemente iríamos a que nos presten a como esté el mercado y si Banobras es quien cotice mejor pues se le daría a Banobras”, resaltó.
EstaciónPacífico.com cuestionó al gobernador colimense qué actividades pueden regresar a partir del lunes y bajo qué condiciones, es decir, si las actividades no esenciales deben permanecer sin efectuarse. El mandatario respondió que se dará a conocer en los siguientes días el modelo que se aplicará en Colima para la reactivación económica, contemplando diferentes criterios sanitarios y económicos para determinar qué empresas pueden reabrir.
“Como se dijo por parte del posicionamiento que suscribimos todos y leyó el gobernador de Michoacán, Silvano, estaremos haciendo los anuncios cada quien en sus entidades del modelo que vamos a seguir. Nosotros en lo particular estamos trabajando un modelo donde clasificamos los diferentes giros de la actividad económica con base en diferentes criterios, es decir, cuánto aportan al PIB, qué tanto encadenamiento productivo tienen, cuál es su esencialidad, cuáles son los niveles de riesgo de contagio, qué tantas personas concentran, es un modelo que está definiendo una serie de criterios para poder definir la gradualidad de quiénes pueden empezar a operar bajo qué condiciones, y quiénes después, eso lo vamos a dar a conocer próximamente entendiendo que el semáforo es restrictivo”, explicó.
“Por eso hemos hecho un pronunciamiento en donde generamos inconformidad a ese semáforo porque implicaría seguir como estamos y desestimar el problema económico que ya viene. El problema económico es la segunda pandemia que viene, no viral, pero es una pandemia que puede hacer mucho daño al tejido social, afectar el bienestar de las familias e incluso la seguridad, por lo tanto la vida de las personas, por eso nos preocupa tanto la economía”, concluyó.
Este viernes el subsecretario de Salud del Gobierno de México, Hugo López-Gatell, dio a conocer que rumbo al final de la Jornada Nacional de Sana Distancia —el próximo 30 de mayo— y el inicio de la llamada ‘nueva normalidad’ —el 1 de junio— el semáforo de riesgo sanitario para casi todo el país (incluyendo desde luego a Colima) permanecerá en rojo.
Al final de Jornada de Sana Distancia, todo sigue igual para Colima… y para (casi) todo el país



