Así ha impactado el Covid-19 a la niñez (y adolescencia) de Colima
La Secretaría de Salud en Colima precisó se tiene registro en la entidad de 17 pacientes menores de edad que han resultado positivos por coronavirus (Covid-19), de los cuales algunos han recibido tratamiento ambulatorio en sus casas, otros ya se recuperaron de esa enfermedad y un bebé de menos de un año perdió la vida.
La epidemióloga estatal, Diana Carrasco, explicó que de esos 17 pacientes, cinco corresponden a niños menores de un año de edad, de los cuales tres se encuentran activos, uno se logró recuperar y otro falleció; en el rango de edad de entre cinco y 10 años hay seis casos: cinco recuperados y uno que está ambulatorio; de 11 a 17 años se tiene seis casos: dos activos que permanecen ambulatorios y cuatro que ya se recuperaron.
“A lo largo de esta evolución en nuestro estado hemos registrado 17 menores de edad, de los cuales menores de un año hemos tenido cinco casos, de estos, uno ya se recuperó, uno fue una defunción que tuvimos en el estado y tres son activos ambulatorios. En el grupo de edad de cinco a 10 años tenemos seis casos, de los cuales, cinco están recuperados y uno ambulatorio activo, y de 11 a 17 años han sido seis casos: cuatro recuperados y dos activos ambulatorios. De uno a cinco años no hemos tenido ningún caso”, dijo este jueves en la conferencia de prensa virtual realizada por el Gobierno del Estado.
Diana Carrasco indicó que actualmente no se tiene ningún menor de edad hospitalizado por Covid-19 en Colima, y recomendó a los padres con hijos menores de un año de edad que estén al tanto de los signos de alerta que pudieran presentar los niños, pues en edades tempranas el sistema inmune aún no culmina su desarrollo y están vulnerables.
“Ninguno está hospitalizado, son seis pacientes ambulatorios que están ahorita activos, se les está dando seguimiento vía telefónica. Me gustaría decirle a los padres que los niños menores de un año de edad son niños que todavía tienen su sistema inmune, por eso es en esa edad cuando más aplicamos vacunas, cuando se hace seguimiento”, afirmó.
“Este es un año en el que tenemos que dar el máximo cuidado a los niños para que salgan adelante, es en este año cuando recomendamos la lactancia, mediante la lactancia la madre transfiere todos los anticuerpos para poder proteger al niño, entonces los menores de un año son vulnerables totalmente”, agregó.
¿Qué se debe vigilar en los menores?
La epidemióloga estatal detalló que en los niños pequeños es necesario estar al pendiente de algunos signos que se pudieran presentar, ya que en esos casos los menores no pueden decir que tienen síntomas al igual que los adultos, por lo que se tiene que vigilar si presentan fiebre o algún otro malestar. Además, recomendó mantener a los menores hidratados todo el tiempo.
“Estamos hablando que para nosotros los adultos cuidamos fiebre, dolor de cabeza, tos, malestar general, todo eso los bebés no lo pueden decir, tenemos nosotros como padres identificar cuál es el comportamiento normal de nuestros hijos. Un bebé no te va a decir que le duele la cabeza, sin embargo, va a estar llorando, irritabilidad le llamamos nosotros los médicos, quiere decir que es su manera de quejarse”, manifestó.
“Otra de las situaciones que hemos visto en los menores de edad es que empiezan con diarrea y con vómito. Un niño chiquito al igual que un adulto mayor tiene menor porcentaje de agua en su cuerpo y si no lo mantenemos hidratado se van a deshidratar y eso puede poner en riesgo la vida del bebé”, añadió.
Carrasco enfatizó que en los adultos se puede identificar con mayor facilidad la dificultad para respirar porque lo manifiestan, mientras que en los niños pequeños es necesario revisar su nariz para identificar si tratan de tomar más aire. También aseguró que otro de los signos que resulta más grave es el cambio de coloración en los labios de los niños, evidencia de que les falta oxígeno.
“Nosotros hablamos de dificultad respiratoria en los adultos, ¿cómo lo podemos identificar en los niños? chéquenle la naricita, hay un aleteo nasal, quiere decir que las fosas nasales se abren conforme a la respiración más amplia, quiere decir que están tratando de jalar más aire. Chéquenle las costillitas, si las costillitas se hunden más rápido efectivamente quiere decir que está tratando jalar más aire”, resaltó.
“Algo que esperamos nunca llegue es la coloración de los labios, los labios de otra tonalidad diferente como morado o azul significa que al niño le falta muchísimo oxígeno y no podemos escatimar nuestro tiempo. Los niños no tienen que estar afuera, no nos tienen que acompañar a las compras. No permitir la entrada a nuestro hogar de personas que no sabemos si se están cuidando”, concluyó.



