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Economía y negocios

Política social de AMLO según especialista: zona rural, el logro; zonas urbanas marginadas, el reto

Víctor Aramburu, profesor de economía y conductor del programa Economía con Sazón, consideró que en la política social del Gobierno de México que encabeza el presidente Andrés Manuel López Obrador, la atención a la zona rural de la población es un logro, sin embargo, las zonas urbanas marginadas representan un reto para la administración federal.

Al hacer un análisis de los datos que reporta la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) 2020 realizada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), el economista señaló que la información de esa medición permite determinar que el gobierno de López Obrador “enderezó el barco” respecto a 2016-2018, pues refiere mejores cifras en ingresos para jubilados y pensionados, así como en beneficios de programas gubernamentales para el 2018-2020.

“Yo creo que hay una mejora, se enderezó el barco en el sentido correcto respecto a 2016-2018, que vemos que las jubilaciones y pensiones de 2016 a 2018 no se incrementaron y los beneficios de programas gubernamentales se redujeron”, dijo en entrevista con Miguel Ángel Vargas de EstaciónPacífico.com en Súper 98.9 FM.

“En zonas urbanas no necesariamente hubo mejorías, de hecho hubo caídas para los más pobres, pero sí hubo mejorías en zonas rurales, entonces, ¿cuáles serían los retos? Pues enfocarse más, hay que recordar que son programas universales, entonces el tema de focalización va a ser más difícil, tiene que ver un tema de implementación, tratar de llegar a ese 10% más pobre de zonas urbanas, quizá a un 20 o 30% más pobre de zonas urbanas, ahí está uno de los principales retos”, abundó.

Aramburu explicó que la encuesta refleja que los ingresos por pensiones y jubilaciones incrementaron en promedio un 15% en todos los hogares del país, así como en los ingresos provenientes de programas gubernamentales también se reporta un aumento del 50% en el promedio de todos los hogares de México.

“Lo que sí vemos son aumentos en promedio, también hay que decirlo, en dos rubros que creo que son muy importantes, por una parte en jubilaciones y pensiones hay un aumento real ya descontando la inflación de 15.1% de 2018 a 2020, y por otro lado en beneficios provenientes de programas sociales hay un aumento hasta del 50%, que es en promedio porque puede haber diferencias si vemos a los diferentes estratos socioeconómicos en la población”, indicó.

El especialista en economía expuso que ante la crisis por la pandemia la política social del gobierno federal permitió que los ingresos incrementaran en la zona rural, particularmente en el sector más pobre, puesto que ahí es donde se encuentra la principal marginación, por lo que se pudo mostrar una mejoría debido a los apoyos otorgados en distintos programas, como pensiones a adultos mayores y Sembrando Vida.

Por otra parte, destacó que en las zonas urbanas sí se presentó una caída de ingresos en los hogares, incluso en los más pobres, tanto que en el decil más bajo no hubo incremento, sino cayó -8.8 puntos porcentuales su ingreso.

“No ’sacar del hoyo’, pero sí podemos decir que al menos con el efecto de la crisis no quedaron tan mal, quedaron prácticamente igual, siendo que para el resto de los deciles de ingreso sí cayó básicamente para todos, pero para ese 10% que es el más pobre, que es en zonas rurales, porque en zonas urbanas sí cayó su ingreso, ahí sí sirvió de algo las transferencias, de hecho hubo un aumento para ese 10% más pobre de 16.6% de su ingreso en términos reales”, refirió.

“También está la parte que tiene que ver con la acción gubernamental, con programas como la atención universal para adultos mayores, las becas no tanto porque no hubo cambios; también podríamos pensar la atención para personas discapacitadas y quizá algunos programas de apoyo productivo, como Sembrando Vida. Ese pudo ser el colchón que evitó que cayera su ingreso y que quizá haya aumentado un poco cuando para el resto, particularmente zonas urbanas, sí cayó”, abundó.

Víctor Aramburu consideró que también la administración federal tiene el reto de cuidar la implementación de los programas en las zonas urbanas más marginadas, con especial énfasis en los deciles más bajos de la población; para ello, expuso, no sólo se debe incentivar a través de transferencias, sino también generar las condiciones para que tengan acceso a alimentos antes de ir a la escuela.

“El principal programa son las becas Benito Juárez que vinieron a sustituir a PROSPERA, más o menos operan igual, al final es una transferencia condicionada de ingreso. Anteriormente el programa PROSPERA daba montos mayores dependiendo de la edad de las personas, ahora sólo se da una transferencia universal de 800 pesos por hogar. Donde sí podemos ver cambios es en el sentido positivo es en la universalización, entonces anteriormente era un programa focalizado para cierto nivel de pobreza, y ahora es universal”, comentó.

“Y quizá meter una complementariedad, una modificación a las reglas de operación de las becas Benito Juárez, particularmente a la Educación Básica, donde a lo mejor pudieran tener un mayor efecto (…) No sólo es el tema de incentivar que los niños vayan a la escuela, sino que desayunen mejor, coman mejor, tengan dinero para sus útiles escolares”, abundó.

El conductor del programa Economía con Sazón opinó que además se debería mejorar el monto de las becas de Educación Básica que otorga el Gobierno de México, pero también incrementar la cobertura al nivel secundaria.

“Yo incrementaría los montos, particularmente en secundaria, donde todavía no tenemos una cobertura del 100%, porque en primarias anda por ahí del 99%, entonces no es tan preocupante”, mencionó.

Finalmente, el economista manifestó que sin la política social impulsada por López Obrador, el efecto de la crisis se habría sentido mucho más, sobre todo en los hogares más pobres, donde los beneficios de programas permitieron que la situación no fuera peor.

“No sólo en los niveles más bajos, sino también en los niveles medios hubiera sido peor, definitivamente, ante la caída por el ingreso del trabajo que ya se ha ido recuperando, sin la acción gubernamental pues seguramente no veríamos estos aumentos en promedio, tanto en pensiones como en beneficios por programas. Sí sirvieron para no tener una situación peor”, concluyó.

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