Y esa pregunta tiene una respuesta sencilla: la violencia intrafamiliar es un delito que se persigue de oficio, al menos así cuentan algun@s diputad@s locales que terminó por aceptarlo el titular de la Fiscalía General del Estado (FGE), Gabriel Verduzco, en la reunión de trabajo que sostuvo con ellos la semana pasada. Lo preocupante es que señalan que también dijo que “difícilmente puedes judicializar el expediente” si la parte acusadora no lo desea.
Pues difícil puede ser, pero la Fiscalía tiene que hacerlo, e, insistimos, si el Ministerio Público tuvo elementos para dictar medidas cautelares, tiene también elementos para proceder contra el acusado. ¿O no?.
La diputada federal por el Distrito 1, Claudia Yáñez, respondió fríamente al ser consultada sobre la posible candidatura de Delgado, con palabras más del cajón de la cortesía política que de las que inspira un hijo pródigo de tierras oriundas. Así lo dijo al Diario de Colima: “a mí en lo personal no me ha dicho de sus intenciones, pero todos están en su derecho de competir por ese lugar”.
La senadora Gricelda Valencia no se ha manifestado a favor de Delgado, y sí en cambio de la presidenta del Consejo Nacional de Morena, Berthá Luján, cuyas actividades suele compartir en redes sociales.
De quien Delgado podría esperar respaldo es de Rosi Bayardo, diputada por el Distrito 2, donde es suplente de Indira Vizcaíno, delegada del Gobierno de México en Colima, quienes han acompañado al líder parlamentario en algunos de sus actos públicos en el estado —no así Yáñez ni Valencia. Pero, públicamente, la legisladora federal tampoco ha expresado mayor entusiasmo de que su coordinador se lance.
Esto bien lo sabe el líder de la bancada de Morena, quien presumió a Reforma que cuenta con el apoyo de los diputados de 15 estados… entre los cuales no mencionó a los (a las) de su estado natal. El Universal también publicó los nombres de algunos diputados federales, senadores y alcaldes de ciudades capitales y otros municipios importantes, entre quienes no se menciona a colimense alguno (salvo Vidal Llerenas, quien como Delgado ha hecho su carrera política en la Ciudad de México).
Lo dicho: nadie es profeta en su tierra.