A quienes se lo ha contado los ha dejado con el ojo cuadrado porque llegó al Congreso del Estado en la ola lopezobradorista y porque —sin menospreciar a nadie— la trayectoria, el conocimiento que la sociedad tiene de ella y el impacto de su trabajo no parecen darle para que tenga esas ideas algo guajiras, pero bueno, como dicen algunos: se vale soñar.
Por cierto, a esa misma diputada quizá se le avecina un problemita con una “gestión” que intentó hacer para quien encabeza un órgano público, pues le pedía algo que una servidora pública y representante popular no debe pedir. El asunto parece que tronará pronto; #ElFaro pondrá luz en ello más adelante.
Y es que aquella tarifa que se aumentó de 6 a 8 pesos, fue con el compromiso de mejorar la calidad en el servicio de los camiones urbanos, específicamente en cuestiones de infraestructura, e incluso hasta se trajeron dos vehículos nuevos para sorprender a los colimense cuando aún Gisela Méndez era la titular de Movilidad… aunque únicamente duraron unos cuantos días, ya que eran sólo de prueba.
Entonces, ¿cuál es el objetivo de incrementar el precio del transporte? Porque lo de prometer mejorar el estado de las unidades, eso ya lo aplicaron una vez los transportistas, y los ciudadanos de Colima no han visto resultados. Así que, de cara a la comparecencia convocada para este asunto en el Congreso para el próximo jueves, tienen que preparar una buen argumento para que les crean.