Uno de los derrotados, al menos en términos temporales, es precisamente la mayoría morenista y su coordinador, Vladimir Parra, que aunque logró votos complicados, como los tres del PAN o los de una compañera que tendría que estar de baja médica —no estamos hablando de la accidentada Ana Sánchez Landa, sino de Anel Bueno que recién se había sometido a una intervención quirúrgica y aún así fue a votar—, no pudo garantizar el voto de la impredecible Liz Anaya, ni de Fernando ‘El Gato’ Escamilla (que ya había dado el “sí”), ni de Miguel Ángel Sánchez, que dice que quiere volver a Morena, pero no lo demuestra en sus actos.
El ganador —temporal— fue el gobernador Ignacio Peralta, que consideraba intransitable el perfil de Visfocri, pues la percibe como una enemiga política de su partido. El aprendizaje sobre la aritmética y el momento de la Legislatura es que el mandatario estatal tiene los apoyos para frenar cualquier cosa que requiera una mayoría calificada. Nacho sabe hoy que puede conseguir nueve votos cuando así lo requiera; eso, por diversas vías, se lo expresaron el jueves Martha Meza, Miguel Ángel Sánchez, Fernando Escamilla, Rogelio Rueda, Liz Rodríguez, Malú Berber, Liz Anaya, Carlos César Farías y Ana Sánchez Landa —que aunque no fue, ya había comprometido su abstención—.
Lo que no debe dejar de ver el mandatario es que quien buscaba impulsar a Visfocri consiguió 16 votos. Y habrá temas con los que una mayoría simple les sea suficiente. Y habrá cosas que le importen más al gobernador que una desdentada comisión.
Además de no caer en la tradicional revictimización de estas mujeres —debido a que el modus operandi del homicidio hace parecer que los perpetradores fueron integrantes del crimen organizado, y por eso se suele decir: “seguro en algo estaba metida”—, por las condiciones en que fueron encontrados los cuerpos, estos delitos deben investigarse como feminicidios. En el año en curso, la Fiscalía General del Estado (FGE) sólo ha tipificado como feminicidios dos asesinatos de mujeres; en todo el año pasado, se abrieron 13 carpetas por este delito.
Ojalá que desde las autoridades encargadas de procurar justicia no se crea que con una baja cifra reportada de feminicidios se disminuye la problemática de violencia contra las mujeres. Ésta bajará cuando no haya impunidad para los violentadores, ni mucho menos para los feminicidas.