Los políticos más experimentados quizás se han saltado esa curva de aprendizaje y de inicio han buscado concretar los objetivos que se han trazado. Pero lo que prácticamente tod@s l@s presidentes municipales comenzarán a valorar es cuál es su futuro político-profesional. Lo único que los ciudadanos les pedirán, es que no olviden que faltan dos tercios del encargo y que, antes de pensar en la siguiente, deben preocuparse y ocuparse de las cuentas que entregarán en ésta.
La pregunta que nos surge es ¿de dónde saca esa estadística? Si los datos de incidencia criminal tienen muchas broncas, suena bastante arriesgado hacer una afirmación de esa naturaleza, con una estadística que parece muy puntual, no es lo mismo decir que “en muchos detenidos detectan signos de adicciones” a compartir un dato puntual.
¿Con qué elemento sobre el consumo de estupefacientes, con qué base de datos, hacen estos cruces de información? No descartamos que sea un error del medio (que por cierto hasta erró el nombre del fiscal) o que haya dejado fuera de los dichos del fiscal algún matiz sobre su aseveración, pero si sí lo dijo así, es una declaración desafortunada, no sólo porque criminaliza a los adictos que tendrían que ser tratados con un enfoque de salud pública, sino que es una afirmación que no hay datos para sostener.
“Este es un trabajo que no se venía desarrollando, y hay que reconocer el trabajo que ha desempeñado alguna de las entidades federativas, particularmente aquí en el caso de Colima y de Jalisco”, dijo el funcionario federal. Hay mucho por hacer en cuanto a los desaparecidos, pero por lo pronto se reconoce lo bien hecho.