Seguramente el hoy alcalde ha calculado bien las implicaciones de su alianza, y está convencido que le conviene… Pues habría que recordar que él fue uno de los más férreos críticos del exgobernador Mario Anguiano y que Rangel fue uno de sus principales operadores y el que el exmandatario estatal quería como su sucesor.
El exgobernador se paseó agusto, hizo el recorrido prácticamente sin comentarios negativos en su contra, se dejó apapachar por algunos asistentes, que le compartían tequila o algún otro destilado y dejó en claro que la “estrategia” que está diseñando el gobierno de Nacho Peralta para cobrarle 515 millones de pesos (mdp) como decretó el Congreso local, no le preocupa ni tantito.
Algunos no tardaron en sacar sus conclusiones de que, con esa aparición, lo que Delgado Carrillo quiso fue mandar un mensaje de interés en competir por la gubernatura de Colima en el 2021. Y puede uno coincidir en que su presencia manda un mensaje de interés en la política local, pero influir en el 2021 del estado no necesariamente implica tener interés de hacer de Colima su arena de acción política, recordemos que él juega en la grandes ligas, es de las personas de más confianza de Ebrard, dos veces ha aspirado a gobernar la capital del país y sus ambiciones —siempre vía Ebrard— están más cerca del Zócalo que del Jardín Libertad.
Sin embargo, también es de resaltar el hecho de que el exsenador de la República y hoy diputado no difundió su presencia en la Cabalgata en sus redes sociales. O sólo quiso mandar un mensaje para el círculo rojo colimense, o no quiere que en el resto del país lo vean demasiado interesado en Colima (y desinteresado de lo nacional o lo capitalino)… o de plano le dio pena que en los círculos fifís de la 4T lo vieran vestido con su look charro-taurino.
Y es que ayer domingo, el exgobernador apareció en la colonia Revolución acompañando al dirigente estatal del Verde pintando una cancha deportiva y, ahí, dio un mensaje para un medio local (Archivo Digital) en el que adelantó que durante esta semana fijará postura sobre el proceso para cobrarle 515 mdp por un desfalco al erario público estatal.
Se puede anticipar que dirá que es inocente, que se defenderá en tribunales, etcétera, etcétera. Ojalá que su salida a fijar postura también implique diálogo con comunicadores que lo cuestionen con seriedad y profundidad y no sólo con sus incondicionales; le recordamos al exgobernador que empeñó su palabra con el periodista Miguel Ángel Vargas de que le daría una entrevista cuando fuera adecuado o no dañara su defensa jurídica, seguros estamos que cumplirá su palabra.
Desde la perspectiva de Virgilio Mendoza es imposible no analizar las consecuencias que puede tener esta salida conjunta a medios y las lecturas que algunos podrán hacer de las estrategias del exalcalde manzanillense y hoy regidor. ¿En su intento por aliarse con Morena espera ser ayudado por Anguiano o es él el que está intentando introducir al grupo anguianista con el partido del presidente López Obrador? ¿Quiénes más participan en esa alianza? ¿todos los de la foto que fue difundida hace algunos meses? ¿Al acercarse a ese grupo del PRI (el “anguianista”) se está alejando de otros (como el “fernandista”)?