Type to search

Comunidad

La Villa, con la mejor calidad de vida en Colima, similar a Eslovaquia: Índice ONU

Villa de Álvarez es el municipio con la calidad de vida más elevada en todo Colima y el número 12 en el ranking nacional, con un nivel similar al de países europeos como Eslovaquia, de acuerdo con el Informe de Desarrollo Humano Municipal del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en México.

El reporte de dicho organismo de la ONU —publicado el pasado 30 de mayo con datos de 2015— señala que La Villa cuenta con un Índice de Desarrollo Humano (IDH) —donde 1 es el más alto y 0 el más bajo— de 0.847, es decir, muy alto. El IDH promedio de los 2 mil 457 municipios de México es de 0.759.

Por abajo de ‘La Villa’ está la capital de Colima, con un IDH de 0.825 (en el lugar 48 a nivel nacional), y en tercera posición está Manzanillo, con un valor de 0.799 (en el sitio 108 en todo el país). Ixtlahuacán cuenta con un IDH de 0.704 (en el lugar 852 a nivel nacional); si bien no es un nivel que se considere bajo, es el municipio colimense con el indicador menor, similar al de Paraguay. El estudio establece que el estado cuenta con un IDH promedio de 0.791, el sexto más alto del país, e indica que ha mejorado respecto del 0.772 que registró en la medición de 2010.

El IDH considera el avance de cada país, estado y municipio en tres factores “primordiales para el desarrollo de las personas”: salud, que mide el gozo de una vida “larga y saludable; educación, que cuantifica el acceso a educación de calidad; e ingreso, que estima la obtención de recursos para gozar de una vida digna mediante el ingreso bruto per cápita.

«Lo que pensamos y queremos proponer con ese informe es que se debe mejorar el papel de los municipios, mejorar los ingresos propios, mejorar la rendición de cuentas de estos municipios, y que haya soluciones que ayuden a mejorar la seguridad en los municipios, acciones fundamentadas en evidencias», dijo vía telefónica a EstaciónPacífico.com el coordinador del Informe del PNUD, José Luis Bustos.

Colima es uno de los estados con mejor desempeño en esta medición. “En Baja California Sur, Colima, Baja California y la Ciudad de México, todos sus habitantes viven en municipios o alcaldías con un IDH alto o muy alto”, indicó el PNUD en un comunicado.

El Informe incluye 16 propuestas para mejorar las capacidades de los municipios a favor del desarrollo de sus habitantes, las cuales están agrupadas en cuatro pilares:

  1. Reformar el entorno institucional (por ejemplo, aumentar la recaudación de impuestos y las fuentes de ingresos propios).

  2. Crear liderazgos locales comprometidos con la apropiación de los ODS (premiar con fondos federales a los municipios que logren avances en los Objetivos de Desarrollo Sostenible).

  3. Mejorar la rendición de cuentas (transparentar la intermediación de los estados en la distribución de recursos).

  4. Promover la construcción de soluciones respaldadas por el conocimiento sobre las necesidades de las personas (poner en práctica acciones que consideren las diferencias de cada municipio, así como herramientas de planeación, ejecución, monitoreo, evaluación y financiamiento).

El informe resalta que el los gobiernos municipales son los más inmediatos al entorno de las personas, pero tradicionalmente han sido los que cuentan con menos recursos, poca claridad de sus facultades y capacidades limitadas para desempeñarse.

 ¿La Villa es como la pinta el estudio? 

Para Clara Cruz, una joven de 26 años, madre de una pequeña de cuatro, la calidad de vida en Villa de Álvarez no se asemejaba en 2015 (ni se asemeja actualmente) a la que se puede apreciar en las postales europeas ni a lo que reflejan los datos que considera el PNUD.

Vive en la colonia Buenavista, una de las más alejadas del centro del municipio. Asegura que el centro de salud más cercano a su domicilio se encuentra en la colonia Del Valle, a casi cinco kilómetros.

“Todas las colonias que estamos cerca de ahí nos vamos ahí y no hay lugar. Una emergencia, ¡imagínate! Se nos hace muy difícil llegar (…) Y cuando me iba a aliviar, que se me reventó la fuente, ahí no me podían atender”, relata.

En el tema educativo, las cosas tampoco han sido sencillas. El preescolar más cercano a su casa está saturado, así que tuvo que inscribir a su hija en otro, a poco más de dos kilómetros de su hogar y en el turno vespertino.

Percibe que en cuestión de ingresos sí hay diferencias. En 2015, ella trabajaba en un hotel y los fines de semana se dedicaba al corte de pepino; por esas actividades percibía aproximadamente mil 400 pesos semanales. Ahora vende ropa en un tianguis y en sus tiempos libres recolecta y vende chatarra, actividades que le generan 700 pesos cada semana.

La joven piensa que si la calidad de vida en Villa de Álvarez se asemejara a la Eslovaquia, “todos querrían vivir ahí”.

“Pues qué chido, ¿no? Todos quisiéramos vivir en La Villa. O será porque yo estoy en las colonias más nuevas, que sí se está llenando de gente, pero nomás de gente, porque obras que tú veas que un centro de salud o primarias, no. Siguen construyendo más casas y más casas. A lo mejor del lado del centro, quizá sí es una calidad de vida más chida”, considera.

Es el caso de Fernanda Aguilar, maestra de primaria de 25 años. Ella vive en el centro de La Villa, a un costado del jardín principal, y refiere que en la zona no hay problemas para acceder a servicios de salud, pues la clínica del IMSS más cercana a su domicilio, comenta, se encuentra bien equipada y el personal médico está bien preparado.

“Creo que no hay problemas de salud, la mayor parte de la población es grande, gente mayor que a lo que yo veo han vivido bastante bien. El centro de salud está muy bien equipado, hace poco fui a ponerme una vacuna y se le dio seguimiento a mi tratamiento. Todo súper bien”, destaca.

Cerca de la casa de Fernanda se encuentran dos primarias, una secundaria y una preparatoria, por lo que considera que el tema educativo está bien atendido.

Sobre el aspecto de los ingresos, Aguilar asevera que en el centro del municipio viven sobre todo personas jubiladas, sin problemas económicos. Además, en el jardín central hay varios restaurantes y negocios que generan mayor derrama económica en la zona.

“Hay bastantes restaurantes que han atraído mucho a la gente, han traído eventos donde se invita a muchos comerciantes, eso también ha repercutido benéficamente al flujo de dinero que había por aquí”, afirma.

Para Fernanda, el dato de que Villa de Álvarez tiene una calidad de vida similar a la de Eslovaquia no suena descabellado.

“He tenido la oportunidad de ir a diferentes lugares del país y a lo que conozco de mi municipio se me hace muy bonito, muy a gusto de vivir. Es creíble, se me hace que sí es cierto. Pensar que mi municipio alcanza esos niveles suena bonito, es algo destacable”, mencionó.

 ¿Qué nos deparará el futuro? 

El coordinador del informe del PNUD, José Luis Bustos, advirtió que si la crisis de violencia que prevalece en la entidad desde febrero de 2016 no para, influirá negativamente en el Índice de Desarrollo Humano de los colimenses, específicamente en el aspecto relacionado con la esperanza de vida y de forma indirecta en los ingresos.

“El Índice mide tres indicadores, salud, educación e ingresos, no mide todos los indicadores como el de violencia, pero sin duda que tiene un efecto en estas variables. Si esta violencia permanece o continúa a lo largo del tiempo es probable que impacte las variables del desarrollo humano, especialmente en la esperanza de vida, pero también de manera indirecta al ingreso, porque finalmente un clima de violencia reduce las inversiones en los municipios y en las entidades federativas”, precisó.

 

Leave a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *