#ElFaro | La Feria del Libro prometida para Colima / Nacho y ese momento incómodo
LA FERIA PROMETIDA Parece que va tomando forma la Feria del Libro que el Fondo de Cultura Económica (FCE) planteó para Colima. Nos comenta el diputado de Morena Vladimir Parra, quien este martes visitó en la Ciudad de México al director de la editorial pública, Paco Ignacio Taibo II, que ésta “está por agendarse”.
Y, aunque el legislador señala que “apenas se hablará sobre ese tema”, la señal que lanza es más alentadora que el silencio de parte de las autoridades federales, quienes hicieron mutis luego de que don Paco Ignacio dijo a finales de enero a EstaciónPacífico.com que en el segundo semestre traerían a Colima “una feria del libro muy potente”.
Por lo pronto, el diputado Parra adelantó que Taibo II vendrá “en próximas fechas” a realizar un “tendido de libros” en Manzanillo y a presentar en Colima la colección “Vientos del Pueblo”, y “dentro de poco” puede esperar más “buenas noticias”, porque ni modo que la feria prometida haya sido… ¡puro cuento!

El gobernador colimense presentó un programa de créditos a la palabra para mujeres, entre cuyas bases se plantea que organicen proyectos productivos con una docena de integrantes de su comunidad, cuando un reportero —digamos, de la vieja guardia— cuestionó, no se sabe si de verdad incrédulo o en plan bromista, cómo se iban a poner de acuerdo 12 mujeres… “si dos mujeres no se ponen de acuerdo”.
La reacción espontánea en la sala fue de risa, aunque luego el mandatario comentó cosas con su secretaria de Desarrollo Social, Valeria Pérez, al lado, y al lado de ella la directora del Instituto Colimense de las Mujeres (ICM), Mariana Martínez, en quienes la mueca de incomodidad —digamos— era más evidente. El mandatario, que entre sus reacciones agitó las manos, ya no dijo nada a micrófono abierto. Tras el bochorno, el Gobierno del Estado cortó la transmisión de Facebook live, y posteriormente editaron el video para cortar esa parte final de la conferencia de prensa.
Es cierto que cualquier reproche de un servidor público hacia un periodista puede ser tomado como un gesto de censura, lo cual es serio y peligroso, por lo que se entiende que ahí lo hayan dejado. Pero sí queda el sentimiento de que, en un contexto ya no digamos nacional sino dentro de esas cuatro paredes donde se estaban anunciando acciones afirmativas para las mujeres… ¡qué mal tino!




