Un roedor colimense, en peligro de extinción por la destrucción de su hábitat
Una rata endémica de la zona de costa de Colima y Jalisco podría desaparecer a causa de que la deforestación para la agricultura y el desarrollo están acabando con su hábitat.
La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) publicó un artículo en su revista digital donde refiere que la rata de Magdalena (Xenomys nelsoni) que vive en los bosques tropicales de Colima y Jalisco, fue catalogada por el Gobierno de México como especie en peligro de extinción, mientras que la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN, por sus siglas en inglés) la añadió a su “lista roja” bajo el mismo argumento.
La #rata de Magdalena es una especie de roedor endémico de #México. Habita únicamente en las selvas secas de la vertiente del #Pacífico, en #Jalisco y #Colima. Desafortunadamente, es poco conocida ¡y se encuentra en #PeligroDeExtinción! Conócela👇🏽https://t.co/LrsHh0sR91
— Revista Digital UNAM (@rdu_unam) September 12, 2019
“Su principal amenaza es la destrucción de los bosques tropicales caducifolios o selvas secas, particularmente por el efecto de la fragmentación y pérdida de hábitat debido a la deforestación para la agricultura y el desarrollo (…) Gran parte de las selvas secas donde existe, se han convertido en plantaciones de cítricos, palmera y plátano, así como áreas de desarrollo para el turismo. Las dos localidades de Colima donde ha sido registrada esta especie se han visto gravemente perturbadas”, refiere la publicación universitaria.
“Se trata de un mamífero emblemático que, aunque de tamaño pequeño y difícilmente visible en su hábitat natural, es de gran importancia ecológica”, añade.
De acuerdo con la UNAM, se ha reportado la presencia de ese roedor en Armería, Colima, así como en la localidad de Chamela, municipio de La Huerta, en Jalisco. Se le suele encontrar en zonas con una alta densidad de árboles de follaje denso, pues hacen sus nidos en el interior de los troncos o descansar en las copas de los árboles.
Debido a que la distribución geográfica de la rata es pequeña, implica una dificultad para la conservación de la especie.
La rata de Magdalena mide entre 20 y 24 centímetros. Su pelaje varía de canela-marrón a amarillo claro-marrón en la parte superior, mientras que su vientre es blanco; si bien su cabeza suele ser de tonalidades más claras, muchos de sus pelos tienen las puntas oscuras. Pesan entre 90 y 130 gramos cuando son adultos y se alimenta principalmente de hojas, yemas y frutos.



