#ElFaro | ¿A quién exigir cuentas claras? / Por esto, el Congreso será más volátil
¿A QUIÉN Y CUÁNDO EXIGIR CUENTAS CLARAS? Más allá de si son cientos o miles de observaciones las encontradas por el Órgano Superior de Auditoría y Fiscalización Gubernamental (Osafig), encabezado por Indira García, en la revisión ordinaria de la cuenta pública 2018, lo que es un hecho es que estos procesos, con el nuevo sistema anticorrupción, han dejado de pasar en gran medida por el filtro político que solía ser el Congreso local para ahora resolverse en los órganos internos de control, en el propio órgano fiscalizador, en el quasi acéfalo Tribunal de Justicia Administrativa o procesados por la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción.
Esto tiene una parte positiva porque la justicia no depende de quién tenga mayorías legislativas ni de quién —en el Congreso— quiera fregar a quién. Sin embargo, la parte negativa es que donde ahora se resuelven los asuntos las cosas pasan con mucha más opacidad y, ante la novedad de los procesos, medios de comunicación y ciudadanos en general no tienen claro de a quién exigirle qué y cuándo.
Y para añadir más complicaciones al asunto, con las decisiones que ha tomado el Osafig sobre el formato de los informes y de testarlos para que no aparezcan datos personales de los presuntos responsables de las irregularidades, su lectura y entendimiento es mucho más complejo que en el pasado. Pero eso es lo que hay, eso es lo que marca la ley y a quien no le guste, pues que lo exprese y que proponga cambiarlo.

Se tienen ya algunos meses con cierto equilibrio, sin embargo es anticipable que conforme avance el segundo año, las consideraciones político-electorales comenzarán a pesar cada vez más para las decisiones estrictamente legislativas y para la conformación de los grupos parlamentarios. Nadie se llame a sorpresa si los que hasta ahora fueron aliados mañana son enemigos, y los hoy enemigos terminan ‘de piquete de ombligo’.
Entre más avance el año, muchos querrán brincar a las marcas partidistas que más valor tienen —léase Morena— o ya por descarte, a los colores en los que les aseguren la candidatura deseada. Muchos también querrán sumarse a los grupos políticos que se calcule que llevarán mano para la definición de las candidaturas. Y muchos de los hoy participantes son nuevos, pero la política siempre es igual.




