#ElFaro | La pureza de azules y naranjas / Exigencias tras los homicidios del Cereso
LA PUREZA QUÍMICA DE AZULES Y NARANJAS Fernando Moreno Peña lee bien los tiempos políticos que vive el país, y por eso ha salido a plantear algo que para los priistas de hueso colorado como él sería impensable: la posibilidad de pactar una alianza amplia antimorena… incluso con su rival histórico, el PAN.
El PAN, que en el estado es dirigido por Alejandro García, ya salió a decir que no, que con el PRI ni a la esquina, y que tampoco contemplan alianzas con otros partidos.
Ante ello, se puede preguntar: ¿tienen los blanquiazules encuestas que midan su limitado respaldo en la entidad y su falta de figuras con arrastre electoral?, ¿confían en revertir en el año y medio que falta para para la elección de 2021 esta falta de respaldo y de personalidades?, ¿o de plano ya se hicieron a la idea de que no ganarán y se conforman con influir en un voto estratégico que facilite el triunfo de alguien o que dificulte el triunfo de otro?
En Movimiento Ciudadano también ha habido voces, como la del alcalde Locho Morán, que ha descartado alianzas. Con el pasado azul de Locho, con la alianza federal que hicieron en 2018 y con el limitado potencial electoral de Movimiento Ciudadano como marca, quizás la negativa es apenas un “de esta agua no beberé… todavía, pero en 2021, quizás sí”. Quizás.

Hasta ahí, todo bien. Es cierto que, de momento, la pelota está de la cancha de la Fiscalía General del Estado (FGE), donde despacha Gabriel Verduzco, que deberá dar con los responsables, determinar las causas y asegurarse de que se sancione conforme a derecho.
Y seguramente al mandatario estatal no se le olvida que al Ejecutivo que encabeza le toca garantizar el orden y el respeto a los derechos de todas las personas —entre internos sentenciados, quienes están procesados en espera de juicio, custodios y demás trabajadores— dentro de este tipo de centros.
Es atemorizante pensar que las cosas puedan llegar a extremos en los que no se garantiza derechos tan fundamentales como a la vida e integridad dentro de espacios donde se supone que el Estado tiene el control bajo un régimen restrictivo.
Ya lo advirtió el Diagnóstico de Supervisión Penitenciaria de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) 2018: en el Cereso de Colima persisten problemáticas como insuficiencia de personal de seguridad y custodia, deficiencias en el procedimiento para la imposición de las sanciones disciplinarias y presencia de actividades ilícitas.
Así que qué bueno que Nacho exigió que se atienda el caso. La chamba para garantizar justicia y evitar nuevas tragedias también es suya.




