Type to search

Comunidad

Un estudio del Tec de Colima detecta obstáculos peatonales en el centro capitalino

Escalones afuera de las propiedades, rampas que se extienden por las banquetas y postes bloqueando el paso, son algunas de las complicaciones que es común encontrar al caminar por el primer cuadro de la capital colimense… y peor para las personas con discapacidad, de las cuales este martes 3 de diciembre se conmemora el Día Internacional.

Este escenarios de obstáculos motivaron a un grupo de docentes y estudiantes del Instituto Tecnológico de Colima a contribuir a encontrar una solución para dicha problemática en el municipio.

El arquitecto Uriel Ríos y un par de docentes y alumnos de las carreras de Arquitectura y de Ingeniería Informática de la referida institución hicieron un análisis del centro de la capital —el área comprendida entre las avenidas San Fernando, Los Maestros, la Calzada Galván, la avenida 20 de Noviembre y Javier Mina-Pino Suárez—, y encontraron que, de las mil 220 esquinas que integran esa zona, únicamente 812 (67%) tienen rampas para facilitar el tránsito de las personas en silla de ruedas.

“La investigación se desarrolló de agosto de 2018 a agosto de 2019. Fueron cerca de 300 manzanas lo que tuvimos que levantar, se hizo un recorrido con ayuda de algunos estudiantes, levantando la información de elementos de accesibilidad que existen en las zonas de estudio, así como las barreras urbano-arquitectónicas que hubiera en el lugar”, dijo vía telefónica a EstaciónPacífico.com.

“Surge por iniciativa de nosotros como docentes y con la intención de que, lo que se genere de esta investigación, vincularla con el municipio, con el ayuntamiento, y con el Incodis (Instituto Colimense para la Discapacidad). Finalmente, consideramos que son las dos instancias que tienen una incidencia directa”, abundó.

El estudio también señala que en el centro de Colima han sido colocadas 952 rampas, pero únicamente 315 están accesibles (33%); el resto, 637 (67%), se encuentran bloqueadas por un poste, por una cabina de teléfono, están cubiertas de hierba crecida o cualquier otro elemento que impida su uso, lo que genera situaciones de riesgo para los transeúntes.

“Creo que a todos los colimenses nos ha tocado ver cómo personas con discapacidad —o sin ella, aunque es mas notorio en quienes tienen algún padecimiento físico—, debido al estado de las calles de la zona centro, han estado transitando por el arroyo de la calle, y esto representa un riesgo”, indicó.

Pero la problemática de accesibilidad no se limita a la carencia de rampas. De acuerdo con el docente, el grupo de trabajo encontró que algunos negocios se expanden hasta las áreas de banqueta, lo que impide el paso de peatones y de personas en sillas de ruedas. Además, en el centro de la capital predominan las instalaciones eléctricas aéreas, es decir, las que se apoyan en postes, y que en ocasiones también bloquean las áreas designadas para el paso peatonal.

“Es un todo, porque la banqueta puede tener el ancho suficiente, pero todavía tenemos una infraestructura aérea en cuanto a postes, están a la mitad de la calle y nos encontramos con estas situaciones continuamente; escalones, banqueta quebradas, rampas que estorban, cabinas de teléfono, señales viales que estorban… se vuelve conflictivo este asunto”, detalló.

“No es exclusivo para las personas con discapacidad, es para todos los ciudadanos, aunque a quienes más les afecta es a las personas con discapacidad, adultos mayores, mujeres embarazadas”, insistió.

El estado de Colima es el sexto con mayor prevalencia en este rubro, con alrededor del 8.1% de su población que vive con alguna discapacidad, de acuerdo con la Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica 2018 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), que señala que el indicador nacional es de 6.3%. Por sexo, 7.9% de los colimenses y 8.3% de las mujeres del estado respondieron tener algún tipo de discapacidad.

 ¿Qué sigue? 

El arquitecto aseguró que tienen la intención de presentar el diagnóstico al Ayuntamiento de Colima para que puedan hacer uso de esa información y comenzar a trabajar las zonas más complicadas para la accesibilidad de los peatones.

“Es lo que pretendemos, que quizás al Ayuntamiento la información le sirva. Nosotros esperamos que al Ayuntamiento esta información le pueda servir, que invite a la academia a aportar parte de nuestro conocimiento y tratar de conjuntamente solucionar el problema”, señaló.

Ríos añadió que actualmente se encuentran realizando ese mismo estudio en la zona centro de Villa de Álvarez, con la intención de generar un diagnóstico sobre las complicaciones de movilidad peatonal.

“Iniciamos con la zona centro de Colima pero estamos haciendo ya un barrido para tener un inventario de las condiciones del resto de la ciudad, y ya iniciamos con el centro de Villa de Álvarez también, ya estamos haciendo el levantamiento”, indicó.

 Una aplicación para señalar lo que podría mejorar en las calles 

Uriel Ríos destacó que, para simplificar las tareas del diagnóstico, se generó una aplicación web donde se vació toda la información compilada. A partir de esa data se generó una aplicación móvil, con la cual los ciudadanos podrían georeferenciar en un mapa los problemas de accesibilidad que detecten en su andar.

“Se generó una aplicación móvil para hablar de esta sensibilización, que pueda ser la participación ciudadana que te diga ‘aquí hay un problema de accesibilidad, aquí falta una rampa’ y así el Ayuntamiento que verifique los reportes de los ciudadanos. La aplicación ya está desarrollada, es cuestión de ver el interés del Ayuntamiento”, precisó.

Leave a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *