#ElFaro | Una buena y una mala sobre ciencia y tecnología en Colima


Resulta que todo iba muy bien en la reunión hasta que llegó un personaje que dijo ser enviado por el rector, José Eduardo Hernández Nava, para decir que esa reunión no estaba autorizada por rectoría, y que no podía realizarse sin esa autorización. La Dra. Álvarez-Buylla, muy respetuosamente les dijo que era algo de investigación, que no tenía ningún tinte político y siguió con su exposición, pero imagínense la vergüenza.
El que llegó a dar el recado fue el doctor José Clemente Vásquez Jiménez, director de Investigación, quien depende de la Coordinación General de Investigación Científica, que encabeza el doctor Alfredo Aranda Fernández, quien, por cierto, ha tenido confrontaciones públicas con la directora del Conacyt por su postura respecto a los transgénicos.
En esta reunión estuvieron los investigadores Oxana Dobrovinskaya, Igor Pottossin, Iván Delgado Enciso y Carlos Hernández Suárez, entre otros. Además, estuvo la directora del Cecytcol, Gloria Marmolejo, una representante de la Secretaría de Salud y otros investigadores de los referidos estados.
Por si fueran pocas razones para entender lo fuera de lugar que estuvo el mensaje de la “rectoría”, habría que agregar que la reunión se dio el edificio llamado “Unidad de Investigación Juan García Ramos”, en el cual toda su vida trabajó el padre de la directora del Conacyt, Don Ramón Álvarez-Buylla, un fisiólogo celular de altísimo calibre que mucho le dio a la UdeC. De pena ajena, la verdad.
A ver si cuando vuelvan a hablar de autonomía universitaria, también recuerdan que esto implica libertad de cátedra, de investigación y de debate; la autonomía universitaria no es compatible con control estalinista de una institución.




