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¿Cómo se transportan las mujeres en Colima y qué inequidades enfrentan?

Las oportunidades laborales, la equidad en el hogar, el acceso a la seguridad y la justicia, son algunos de los temas en donde las mujeres enfrentan inequidades y en las que son víctimas de violencia de género… Pero esto también sucede y se reproduce en los medios y en las formas en que mujeres y hombres se movilizan en el país y en el estado de Colima, así lo muestra la ‘Anatomía de la movilidad de las mujeres’.

Este análisis elaborado por la especialista en temas de movilidad y de género, Gisela Méndez, muestra que en los viajes al trabajo hay una mayor proporción de mujeres que usa el transporte público que los hombres (35% contra 25%), y también que es mayor la proporción de mujeres que camina a su trabajo (25% contra 16%).

Destaca también que 7 de cada 10 mujeres se sienten inseguras en los espacios públicos y que eso las lleva a cambiar sus hábitos: más de la mitad deja de caminar, más del 42% deja de utilizar los taxis, más del 31% deja utilizar el transporte público.

Datos y más datos que demuestran las dificultades que enfrentan las mujeres en su día a día y que dan alguna pista sobre cambios en política pública que se requieren en materia de infraestructura urbana y de movilidad, para que enfrenten menos inequidades y violencias cuando se mueven en el espacio público.

A continuación te presentamos algunos fragmentos de lo conversado sobre movilidad e inequidades de género con la especialista Gisela Méndez.

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 —Si hablamos de equidad de género y de violencias contra la mujer, ¿por qué es importante analizar cómo se mueven las mujeres en nuestro país y en nuestro estado? 

“Es importante porque lo primero que hay que identificar es que las mujeres y los hombres nos movemos de forma diferente, sobretodo porque tenemos actividades muy diferentes, la mayor parte de los trabajos de cuidado, tanto de las familias como con nuestro entorno inmediato lo hacemos las mujeres y eso hace que tengamos diferentes necesidades de viajes y diferentes experiencias de viajes, sobre todo, particularmente cuando la violencia en la calle se da predominantemente a las mujeres”.

 —En los viajes al trabajo, las mujeres se transportan en mayor proporción caminando y en transporte público que los hombres; ellos en mayor proporción en auto privado y bicicleta. ¿Por qué se da esto y qué refleja? 

“Por supuesto que hay una desigualdad de acceso económico: generalmente los hombres tienen más libertades de poder acceder a un mejor salario, porque no tienen la carga de los trabajos del cuidado de la casa: o sea, un hombre puede socialmente desaparecerse de su casa todo el día, porque sabe que quien va acudir a toda la familia y a tener todos los trabajos de casa que no son pagados van a ser las mujeres, y las mujeres, por esa carga social que tienen de asumir los trabajos de cuidado, entonces tienen que buscar trabajos que estén cerca de sus casas, que les den flexibilidad para llevar a cabo ese trabajo de casa que no hacen los hombres. Por eso las mujeres caminan más a sus trabajos, porque tienen que buscar un acceso más cercano”.

 —Eso explica por qué caminan más, pero ¿por qué las mujeres usan más el transporte público? 

“No solamente los hombres acceden menos al transporte público, sino que tienen a acceso a más transporte personal o a los viajes en bicicleta. En Colima, solamente el 0.80% de los viajes en bici al trabajo los hacen las mujeres, mientras los hombres es cerca del 6%. Esto quiere decir que los hombres tienen más posibilidades de acceder a más medios de transporte, mientras las mujeres tienen menos, entonces no quiere decir que tengan menos viajes, quiere decir que tienen más opciones”.

 —9 de cada 10 accidentes viales son provocados por hombres; ¿significa que manejamos de manera más imprudente o que somos más los que estamos al volante? 

“Eso es lo que se creerán, pero si tu ves la gráfica de los viajes al trabajo, el 40% de los viajes al trabajo de los hombres se hacen en vehículo particular, mientras las mujeres es el 33%, entonces no estamos hablando de una relación 10 a 1, estamos hablando de que a lo mejor es un 17% menos. Quiere decir que al volante hay casi paridad entre hombres y mujeres, sin embargo en los accidentes de tránsito –y esto es importantísimo porque Colima tiene una de las más altas en este sentido– son aproximadamente unos cinco mil que suceden al año: cuatro mil 300 son provocados por hombres”.

 —Pero con los datos que tenemos, ¿podemos saber si el que va en vehículo privado va manejando? 

“Eso no se puede saber, pero lo que te puedo decir es que a nivel nacional la estadística se mantiene en todos los niveles. Incluso en las ciudades grandes en la que tu puedes pensar que hay una independencia económica mucho más grande de las mujeres: no es lo mismo hablar de la Ciudad de México a hablar de Oaxaca, en donde la mayoría camina por la falta de acceso justamente a vehículos; creo que es importante entender eso y sobre todo no buscar justificar por qué los hombres están provocando más accidentes, sino entender qué hacemos para que haya menos accidentes”.

 —Pero, con los datos disponibles, ¿podemos decir que los hombres manejan de manera más imprudente que las mujeres conductoras? 

“Absolutamente”.

 —Con toda esta información, ¿qué conclusiones y qué recomendación de política pública se puede hacer para disminuir inequidades y violencias contra las mujeres? 

“Hay muchísimo que hacer en temas de infraestructura, porque si tu te sientes insegura ¿que es lo que haces? Ya no permites que tus hijos y los niños y niñas salgan a la calle. Más de la mitad de las mujeres evitan caminar cuando necesitan caminar para poder moverse. 42% deja de usar taxi: eso está sucediendo en el taxi en Colima si no estamos haciendo políticas de seguridad de viaje para las mujeres.

“Y 31% –que es un porcentaje elevadísimo a nivel nacional– de mujeres en Colima están dejando de usar el transporte público por la inseguridad, y esto se debe a que el espacio público que tenemos estamos invirtiendo para que los vehículos vayan más rápido, para que los vehículos tengan una buena experiencia de viaje y no para las personas que caminan tengan una buena experiencia de viaje.

“Qué pasa con el alumbrado público, que pasa con las banquetas, qué pasa con las rampas, que pasa por los espacios de cuidado… Hay que evaluar que estamos haciendo en términos de política pública y esas políticas públicas son generalmente una competencia 100% municipal. Y es a partir de ahí que tenemos que hablar también, a los diferentes niveles de gobierno, tienen responsabilidades; la seguridad en su forma global seguramente es un tema nacional, pero hay detalles de política pública que pueden hacerse desde el nivel municipal, que benefician a todas las personas, particularmente a las mujeres que son las que viajan de una manera más sustentable y más vulnerable”.



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