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Primera Estación

Labor doméstica sin paga, la gran injusticia para las mexicanas: Viridiana Ríos

La analista política y colaboradora de diferentes medios de comunicación nacionales e internacionales, Viridiana Ríos, destacó que uno de los grandes problemas que hay en la desigualdad de género es que las mujeres mexicanas se encargan de las labores domésticas sin recibir una remuneración, lo cual puede considerarse como una gran injusticia ya que los quehaceres del hogar no se reparten equitativamente con los hombres.

La profesora invitada de Harvard indicó que el 70% de las mujeres realizan actividades domésticas sin paga, mientras que solamente el 25% de los hombres llevan a cabo esas labores, lo cual se puede mostrar de forma más clara en el matrimonio. Apuntó que las mujeres dedican 27 horas a la semana en quehaceres domésticos, ya sea cocinando, atendiendo a los hijos, así como otros trabajos relacionados al cuidado familiar.

A continuación te compartimos la conversación sostenida con la analista política Viridiana Ríos en #PrimeraEstación, el podcast de EstaciónPacífico.com.

 Hiciste una revisión publicada en el New York Times sobre la desigualdad, ¿qué datos hay para ya evaluar si el gobierno de Andrés Manuel López Obrador está haciendo cosas que permitan avanzar en ese sentido?  

«Cuando analizamos el problema de desigualdad de género hay dos grandes problemas que sufren las mujeres: el primero es que no pueden trabajar el 100% del tiempo a menos de que encuentren a alguien que cuide de su casa y su familia, típicamente las mujeres han estado realizando trabajo doméstico sin paga, y este trabajo no lo comparten en forma equitativa con los hombres, el 70% de las mujeres hacen quehaceres domésticos sin paga pero solamente el 25% de los hombres hacen los mismos quehaceres, y la situación se acentúa más con el matrimonio, por ejemplo, los hombres solteros el 43% de ellos hacen quehacer sin paga porque están en su casa».

«Pero cuando se casan disminuye a 15%, en cambio las mujeres pasan lo opuesto, cuando se casan aumentan los quehaceres domésticos que hacen sin paga, esto ya cuando hacemos los cálculos el Inegi tiene unos datos increíbles, llegamos a la conclusión de que las mujeres trabajan a la semana 27 horas en labores domésticas, esto es en preparación de alimentos, vestido, calzado, atención de los hijos».

«Si contabilizamos todas estas horas, una jornada laboral semanal normal es de 40 horas, entonces 27 es un chorro, si contabilizamos el dinero que costaría pagarle a alguien que las mujeres estamos poniendo de forma gratuita en la atención del hogar, llegaría a un total de 17.7 puntos del PIB, qué significa, que si un día como se hizo en el paro del lunes, si un día las mujeres dejaran de trabajar, la economía mexicana enfrentaría la más grave recesión de la que se tiene registro en la historia, más graves que las recesiones que se enfrentaron por la Revolución Mexicana a inicios del siglo pasado».

«Es realmente una gran injusticia; la segunda injusticia es más cualitativa, y se trata de cómo las mujeres son juzgadas con estándares distintos cuando trabajan, mientras que en los hombres se valora un liderazgo arrojado, visionario, a la mujer se le castiga cuando nosotros tenemos estas actitudes, de hecho se espera de las mujeres una forma de liderazgo distinta, que es comunitario, que es maternal, que es coordinar a muchos actores, esto termina afectando mucho a las mujeres, porque cuando se piensa en posiciones directivas se termina pensando en un hombre que se le ve como muy asertivo, muy bueno y muy arrojado».

«Entonces por eso vemos el famoso techo de cristal, que es esta idea de que hay cierto nivel de una empresa a la que la mujer ya no llega, se queda en los puestos bajos, en los puestos administrativos, en los puestos de coordinación, pero nunca llega a los puestos directivos y ejecutivos».

 Dos casos brutales de feminicidios: el de Ingrid Escamilla y el de la niña Fátima, que de alguna manera cimbraron a la opinión pública, lo que sucedió con la convocatoria al paro ¿para qué debería servir, es en sí ya un triunfo de algo que no tenía los primeros planos?  

«Esto es un triunfo, el que esto ya esté en la discusión y que estemos considerando por primera vez el feminicidio como uno de los principales males que enfrenta este país, pero realmente hay problemas que son mucho más generalizados que el feminicidio, el feminicidio es la punta del iceberg de una cantidad enorme de micromachismos que abundan en las relaciones entre hombres y mujeres en México».

«Las mujeres son más pobres que los hombres, de hecho en México hay 52 millones de pobres pero hay dos millones de pobres más de mujeres que hombres, el que haya dos millones más de mujeres pobres habla de una falta de acceso al ingreso, capacidad de desarrollo, habla de un rezago educativo, incluso una peor alimentación, Coneval tiene unos datos interesantísimos».

 Y también hablando de todos lo problemas sociales alrededor de la violencia si no vemos solamente la violencia extrema que es la violencia homicida y vemos muchas cosas que pasan en el hogar y en las calles pues hay más delitos como el acoso, la violación.  

«Claro, y dejando de un lado la violencia física y psicológica y letal, hay otras formas de violencia, en México de todos los presidentes municipales que tenemos que son como 2 mil 500, solamente 19% son mujeres, cuando más del 50% de la población es femenil».

 ¿Tú en el ámbito profesional y de la opinión pública cómo has vivido estos machismos?  

«Es muy distinto estar en la opinión pública como mujer que como hombre, por ejemplo, a mí a veces me dicen que fui muy dura en mis críticas, te viste un poco enojada, y en una mesa de debate estuvo un hombre que fue más agresivo pero a él se le percibe como alguien que hizo su punto».

 ¿Nos pudieras compartir algo del artículo del New York Times?  

«Lo que hicimos fue analizar las estadísticas que tenemos a un año de haber empezado el sexenio de AMLO, entonces ya tenemos datos, cuando nosotros vemos cómo le está yendo a AMLO en materia de reducción de la desigualdad, vemos claroscuros; de lo que va muy bien es que los trabajadores es que el ingreso de los trabajadores ha aumentado muy notoriamente en el primer año en 6%».

«No todo es positivo, hay indicios de que los empleadores están potencialmente requiriendo que los trabajadores están recibiendo jornadas más largas y en otras ocasiones están recortando las horas que trabajan».

 Otro de los datos que manifestabas preocupación es de esta disminución del porcentaje de jóvenes en edad escolar que asisten a la escuela, ¿esto además de una hipótesis hay algún dato para corroborar si es consecuencia del programa Jóvenes Construyendo el Futuro?  

«Todavía no, tendríamos que saber si los jóvenes que han salido recibieron una beca y ver cómo se comportaron, y eso requeriría un estudio».

 Algunos no saben si ponerte ‘propeje’ o ‘antipeje’, ¿cómo evalúas en este momento la administración?  

«La discusión de política debe ser personalista, no debe estar basada en líderes, quién es el presidente, yo no estoy con AMLO ni en contra de AMLO, tengo una agenda muy clara en pro de la justicia social, yo estoy con quien dé resultados para reducir la pobreza y la desigualdad».

«Yo diría que nos está quedando a deber, hay dos razones por las que ganó la elección: la primera es porque dijo que iba a poner a los pobres primero pero lo que estamos viendo es que si bien el ingreso laboral está creciendo, la economía está creciendo lo suficiente para que los beneficios de ese ingreso se extiendan a más personas».

«Y segundo, se nos dijo que AMLO iba a dividir el poder político del económico, lo cual es profundamente necesario en un país de influyentismo y corrupción como es el mexicano, pero hay ciertas actitudes de protección que está teniendo la administración hacia ciertas personas de no querer utilizar la fuerza pública en contra de otras».

 ¿El gobierno de López Obrador no va tan mal como en las mañaneras?  

«Ojalá, porque a este país le urgen resultados y hubo un grupo muy importante de personas que pusimos nuestra esperanza en que podíamos tener un México mejor, y eso habla de lo generoso que somos los mexicanos porque votamos por alguien que nos dijo que queríamos tener menos pobreza».

 ¿Pero ves una bronca en las mañaneras?  

«No, las mañaneras no hay ni que fumarlas porque es un momento de apertura política con el presidente en corto, pero ahí no es el espacio de evaluación del gobierno (…) La característica de la mañanera es que no se van a tocar los peores temas, porque no se toca como debería el tema de la violencia».

Escucha la entrevista completa (a partir del minuto 27:55 del podcast), donde Viridiana Ríos habla de las desigualdades laborales que viven las mujeres en México, ya que realizan más horas de trabajo doméstico que los hombres y no reciben ingresos. También comenta sobre los avances que percibe de la administración que encabeza el presidente Andrés Manuel López Obrador para combatir la pobreza en el país.



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