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Conservadores no soportan que una mujer pueda hacer la transformación: coordinador sobre Indira

El coordinador general de los llamados ‘superdelegados’ del Gobierno de México en las 32 entidades del país, Gabriel García Hernández, consideró que muchas de las críticas que han surgido en contra de la delegada Indira Vizcaíno se dan porque los “conservadores” no pueden tolerar que una mujer joven sea bien aceptada por la ciudadanía y que esté en la posibilidad de realizar “la transformación” en Colima.

Luego de una visita de un par de días por el estado, el coordinador de los delegados federales dijo que, según pudo presenciar en la comunidades de la entidad, la delegada Indira Vizcaíno es conocida por los beneficiarios de los programas sociales federales y por la ciudadanía, y con su labor se sienten atendidos con respeto.

“Si una mujer joven tiene la complacencia de la ciudadanía del estado de Colima, también afecta intereses. Los conservadores no soportan que haya creatividad, que haya mujeres que tengan la posibilidades de hacer la transformación y van reaccionar”, dijo en entrevista con Miguel Ángel Vargas de EstaciónPacífico.com.

A continuación te presentamos los elementos más relevantes de esta conversación. Puedes ver la entrevista completa en este enlace.

 —Te tocaron días complicados para recorrer las comunidades más alejadas del estado, ¿no? 

“Sí, lluvias intensas por el temporal, pero afortunadamente todo transcurrió en orden”.

 —Pero les tocaron derrumbes, tener que levantar árboles para poder continuar en el camino… 

“Sí, efectivamente, aunque siempre nos manejamos con mucha precaución y siempre con sana distancia”.

 —Entiendo que estuvieron supervisando cuestiones que tienen que ver con Sembrando Vida y con La Escuela es Nuestra. ¿Qué conclusiones sacas de lo que está aterrizando el Gobierno de México en Colima? 

“Para analizar Colima primero voy a explicar un poco el contexto nacional. En México somos más de 120 millones de personas. El reto del Gobierno de México es atender a 56 millones que están en pobreza y empezar particularmente con nueve millones 300 mil que, debido a todas las políticas de años anteriores –lo que llamamos el neoliberalismo–, dejaron nueve millones 300 mil personas en pobreza extrema”.

“El estado de Colima no es ausente de esa pobreza y de ese conjunto de necesidades que hay que atender en los sectores vulnerables, y el balance es que al día de hoy tenemos 126 mil ciudadanos y ciudadanas de Colima que reciben alguno de los programas de desarrollo”.

“¿Cuáles? Becas en los tres niveles educativos para que los jóvenes concluyan sus estudios y puedan acceder al mercado de trabajo y tener un desarrollo. Todos los adultos mayores reciben una pensión; todas las personas con una discapacidad, niños y niñas, jóvenes, fundamentalmente, también reciben una pensión. Estas dos últimas ya son un derecho constitucional. También estamos entregando apoyos a los sectores productivos, como los trabajadores del campo, a través de producción para el bienestar, Sembrando Vida, para sembrar árboles maderables y frutales, y además regenerar a la madre naturaleza, así como apoyos a pescadores en tiempos de veda, y más en el Covid”.

“¿Por qué es importante este balance? Porque ahora que estamos enfrentando esta crisis sanitaria, este conjunto de programas son transferencias directas desde la Tesorería de la Federación hasta las cuentas bancarias y el bolsillo directo de las personas. Estos 126 mil colimenses que son sectores vulnerables y que necesitan apoyo gubernamental, no sólo para enfrentar la crisis, sino para el crecimiento, por la vía del desarrollo en el estado están ya recibiendo”.

“El balance es que fuimos a hacer un recorrido de manera integral de todos los programas para escuchar testimonios y ver qué necesidades reales hay en el territorio, en las comunidades, hasta las más aisladas, y el balance es positivo. Puedo decir que están ahí funcionando los programas que evitan, al menos en este contexto de crisis, que la gente ande deambulando en búsqueda de alimentos y que haya algún tipo de inestabilidad”.

 —¿En estos recorridos corroboras de alguna manera lo que en los datos se veía de que sí están llegando los programas a los grupos más vulnerables? 

“Sí, efectivamente, así es”.

 —¿Cuáles son las áreas de oportunidad que percibes? ¿Hay alguna específica que hayas detectado en el ámbito local? 

“En el ámbito local, lo que me llevo es el altísimo potencial que tiene este estado para producir en el campo. Es tierra noble con gente muy trabajadora que en otro tiempo tuvieron altos volúmenes de producción agropecuaria en todos los niveles, y que el abandono del campo sistemático ha ocasionado que no se utilice esa riqueza humana y de la naturaleza de manera sustentable”.

“Creo que si se ayuda, si se potencia al campo en todos los sentidos de una manera sustentable, Colima puede tener una gran contribución para incrementar la producción del sector primario e ir superando la crisis ahora aumentando la producción. Ese es el potencial de este estado”.

 —Entiendo que no es una competencia entre delegados, pero al ser tú en términos de organigrama quien coordina la chamba de los delegados del Gobierno de México en las 32 entidades del país, debes de tener indicadores para ver cómo van, en qué estados se va mejor… ¿Cómo mides esa chamba para detectar los estados que pueden ir atrasados en que lleguen los recursos? 

“Hay dos maneras. Tenemos una ventaja en este sistema: que cada uno de estos más de 126 mil beneficiarios de los programas reciben una transferencia a través del banco, entonces esto implica que tenemos los indicadores de quiénes reciben las transferencias. Luego, hicimos el censo del bienestar desde el año pasado, entonces contamos con las fotografías y la evidencia de que las personas existen, y esos son indicadores que se van poniendo en un monitor y se va calificando cuál es el avance entre los distintos estados y regiones. Tenemos 362 regiones, dos en el caso del estado de Colima, en donde se conjuntan varios municipios, y con esos indicadores todos los días tenemos el monitoreo de cómo van los programas”.

“Pero hay una más importante, a la cual yo el doy un gran peso: todos los métodos de evaluación pueden estar en el papel o en los sistemas de manera idónea; la mejor manera de supervisar es dándote una vuelta, llegando de manera aleatoria a distintos puntos, llegar a ver y escuchar el testimonio de la gente. Cuando recibes un buen testimonio de la gente pues entonces ya tienes un pulso, que en el caso de Colima la opinión de la gente es favorable en cuanto a la atención”.

 —¿Y cuál es tu opinión sobre el trabajo que está haciendo aquí en Colima la delegada Indira Vizcaíno? 

“Pues tiene características y cualidades. Las características son que es un estado con dimensiones territoriales cercanas, entonces eso permite estar en el conjunto de comunidades y, a diferencia de otros estados, me parece que aquí a todas las partes a donde fui identifican muy bien a Indira. Esto se le dificulta a otros estados en los que un responsable estatal tiene que ir a todas las zonas y comunidades, pero la gran característica es que al menos en estas visitas (que no fueron eventos por la sana distancia y la cuestión que enfrenta el estado, sino reuniones muy compactas y muchas de visita domiciliaria) hay una buena percepción de que se está atendiendo con respeto a la gente. No obstante, siempre hay unas necesidades que todavía no están siendo cubiertas, y mi función es que me llevo un conjunto de tareas para responder atinadamente”.

 —El proceso electoral comienza hasta en octubre, pero hay algunos políticos que andan muy acelerados y con eso en la cabeza. ¿Cómo cuidar que no se caiga en lo que ustedes, cuando eran oposición, tanto acusaron: el uso electoral de los programas sociales? 

“Es un tema importantísimo, como bien lo estás señalando. Quienes hemos acompañado los movimientos sociales siempre nos quejamos del uso y coacción de los programas sociales con fines electorales, en primero por principios y valores, que además es una visión del presidente de México, no se pueden utilizar los recursos públicos, no se pueden manipular porque ahora es un periodo donde la gente tiene que actuar en libertad. Pensamos que el fraude electoral que tanto daño causó al país en general, los dos tipos de fraudes, que no se cuenten bien los votos o que se compren o manipulen, pues son asuntos del pasado que no podemos reproducir ni permitir”.

“Entonces todos los integrantes del Gobierno no deben participar en ningún asunto político-partidario mientras sean funcionarios. Habrá tiempos donde se habrá de tomar una decisión, quienes quieran tomar un nuevo proyecto; pero esto será cuando la ley lo indique. Pero si me preguntas qué es lo que debemos de atender, pues lo que nos dio origen y a esta oportunidad, que es escuchar al pueblo de Colima, y los que somos funcionarios públicos nos quedamos en nuestra función cumpliendo hasta el momento que sea indicado”.

 —¿Cómo evalúas, en el caso de Colima, todos los ataques en contra de la delegada? ¿Lo percibes como parte de los tiempos electorales de algunos? 

“Lo primero es que hay que respetar cuando alguien tiene otro punto de vista, debe de haber libertad. Cuando hay ataques y no criticas constructivas, estas provienen del mundo conservador y reaccionario. Los reaccionarios son las personas que piensan que se deben reproducir los privilegios que tenían en el pasado. Siempre han existido en todos los movimientos de transformación nacional estos personajes; nosotros les llamamos conservadores, y se basan en la política del desprestigio”.

“De todas las personas que descalifican sin fundamento, es un conservadurismo. Si la gente recibe ahora lo que por justicia le corresponde, les afecta a los intereses porque ya no se pueden manipular los recursos públicos. Si se les cierra la corrupción, ya no pueden pedir moches para contratos gubernamentales, y eso afecta intereses. Si una mujer joven tiene un ejemplo que tiene la complacencia de la ciudadanía del estado de Colima, también afecta intereses. Los conservadores no soportan que haya creatividad, que haya mujeres que tengan la posibilidades de hacer la transformación y van reaccionar. Ante todo eso simplemente hay que apegarse a la verdad y no caer en provocaciones, y siempre tener la frente en alto con la verdad”.

 —¿Esos reaccionarios o conservadores podrán tener también aliados dentro de la 4T para poder buscar sus intereses? 

“Por supuesto que sí, claro. No descansan en su visión, pero piensan que esos métodos de la política rancia, de las campañas negras y del desprestigio van a funcionar… pero se van a enfrentar a otro México, a otro Colima. El pueblo ya despertó y hay jóvenes que tienen un poco más de acceso a la información y el juicio. Nosotros hablamos de la sabiduría del pueblo, y ese es un argumento muy importante porque estamos en otro México, en otro Colima donde ya hay un criterio, hay una opinión, hay más libertad. Entonces todos van a enfrentarse con la verdad y la gente va a identificar dónde está la verdad y lo justo”.

 —Derivado de estos recorridos se puede captar una opinión de los ciudadanos distinta a la de los que estamos discutiendo en los medios de comunicación, el círculo rojo (…), si no coincidimos o si coincidimos con un planteamiento del presidente. Esta opinión de la ‘comentocracia’ no necesariamente es la que se percibe a ras de suelo si nos vamos al México profundo y al Colima profundo… ¿Qué percibes de los colimenses respecto al gobierno de Andrés Manuel López Obrador? 

“Esto que dices es bien importante, fíjate que es lo que sabemos como ‘comentocracia’ o sociedad política, que son los que tenemos un acceso a la discusión, eso lo respeto, pero basta con visitar pueblos y comunidades para saber qué percepción existe. Eso creo que es positivo en el balance, porque los Servidores de la Nación, los responsables de región y la propia delegada, puedo constatar que anda escuchando la opinión de la gente y eso es una recomendación para todos en emitir sus juicios”.

“¿Cuál es la percepción de la gente de Colima? Al menos tuve una percepción de un gran agradecimiento, pero más que un agradecimiento es la percepción de esperanza y darnos una oportunidad para mostrar el cambio profundo que estamos logrando. Y, además, lo más importante que puede ver y escuchar en el pueblo de Colima de todas las madres de familia que hicieron obras de La Escuela es Nuestra: costos excelentes e ingeniería de primera en todas las construcciones que llevaron a cabo con el presupuesto, pues tienen muchas ganas de participar y salir adelante de la crisis. Ese potencial es el que me deja muy emocionado de Colima porque estoy seguro de que van a hacer un esfuerzo para salir adelante”.

 —¿Percibes intacto el respaldo al presidente? 

“No se puede pensar en eso, porque cuando te juzgas a ti mismo como Gobierno no es conveniente. Sí creo que la gente nos da la oportunidad a través de la confianza y eso es el divino tesoro que hay que cuidar, es como cuando se siembre una semilla y hay que regar la plantita. Cuando haya crecimiento por la vía del desarrollo y de la participación ciudadana entonces ese fruto es el que va a decir si es intacto o está bien juzgado nuestro papel”.

 —¿Algo que no te haya preguntado que quisieras agregar? 

“Es muy cálido el pueblo de Colima, tiene mucha chispa y particularmente en las comunidades rurales donde estuve tienen una gran nostalgia del gran auge que tuvieron en el pasado. Poblaciones como la de Tecomán y Minatitlán tienen muchas ganas de volver a hacer florecer la economía del campo, y me llevo esa gran ilusión que tienen. Por ejemplo, hoy estuvimos viendo las sucursales del Banco del Bienestar y dicen que ¿cómo un banco en un periodo de crisis y aquí?. Pues sí, porque al instalar el banco de los mexicanos estamos pensando en que se pueda reactivar toda la actividad comercial y de producción, entonces creo que con todas las ganas que tiene el pueblo de Colima para salir adelante hay que darle oportunidad. Y estoy seguro de que van a crecer y prosperar”.

 —Sobre esta nostalgia de Tecomán, que en algún momento fue el motor económico, derivado de estas condiciones geográficas y de la extensión que no es tan grande, aquí podrían aplicarse muchas cosas en términos de programas, ¿no? 

“Totalmente. Me decían los lugareños que Tecomán era la caja del estado, que había una actividad en crecimiento y desarrollo, pero el abandono del campo, la corrupción y la pobreza que le permite avanzar a la inseguridad –que es la causa de fondo, porque la gente es buena y trabajadora– limitó de ese auge y desarrollo, causó dolor. Y lo bueno que me traigo es que esa nostalgia puede ser para incorporar jóvenes al trabajo del campo y lo hagamos florecer”.

Escucha la entrevista completa (a partir del 1:14:35) en #PrimeraEstación, el podcast de EstaciónPacífico.com

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