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De Jaguares a Caimanes… así ha sido el paso de Colima por el futbol profesional

¿Qué tienen en común un jaguar y un huracán? ¿O un tubero y un loro? ¿Y todos ellos con un caimán? La respuesta recae en un balón rodando al pie de dos volcanes en el Pacífico mexicano, pues son las mascotas que han representado a los equipos de futbol profesional en Colima.

El Colima F.C., que ha tomado como emblema a un caimán para retornar el futbol de Segunda División a la capital del estado, comienza este sábado (19 de septiembre) un nuevo camino para ganarse a la afición local y darle lo que durante décadas ha querido: un proyecto que los represente a nivel nacional en la máxima competencia del balompié nacional.

La historia del futbol profesional en Colima se remonta a los años 70 y en lo que va de este siglo han sido varios los intentos de tener un equipo en constante pelea por medirse a los grandes e históricos equipos profesionales, topándose generalmente con problemas económicos o de infraestructura para competir en las divisiones previas a la Primer División.

Antes de los Caimanes de Colima, el proyecto que emprendió el entrenador colimense Sergio Bueno para darle al estado un nuevo equipo profesional, en la entidad existieron los Jaguares, los Huracanes, los Tuberos y los Loros, diferentes proyectos y diferentes colores que pese a no lograr el gran deseo de la afición, siguen dentro del imaginario colectivo de algunos pamboleros colimenses.

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 Jaguares de Colima 

Los Jaguares de Colima fueron la primera escuadra colimense en jugar al futbol profesionalmente. Lo hicieron en la segunda división, lo que eventualmente se transformó en la Primera “A”, la Liga de Ascenso y ahora Liga de Expansión de la Federación Mexicana de Futbol (FMF).

Este equipo surgió en 1976 de una inversión de la familia Leaño, los fundadores de la Universidad Autónoma de Guadalajara (UAG) y los Tecos —que estarán en la misma categoría que los Caimanes—, de los cuales eran filial.

La popularidad del equipo llevó a la construcción del Estadio Colima, en la colonia Albarrada, que fue inaugurado en 1982 con un partido de los Jaguares que cerró con un duelo entre el Atlético de Madrid de Hugo Sánchez y un combinado conformado por futbolistas de Pumas y de los Tecos, entre ellos Ricardo “Tuca” Ferretti, Manuel Negrete, Jesús Ramírez, Hugo Enrique Kiesse y Javier “Chícharo” Hernández.

El equipo desapareció en la década de los 80, sentando las bases para la aparición de nuevos equipos en el futuro, sobre todo por la construcción del estadio que pasó a ser propiedad del gobierno estatal.

En los años 90 reapareció nuevamente como una filial de los Tecos, jugando en la antesala a la primera división, pero su historia terminó en el año 2000.

 Huracanes de Colima 

En el 2004, el estadio Colima volvió a albergar futbol profesional con la creación del Colima Futbol Club Huracanes por parte de empresarios locales y el Gobierno del Estado.

Su existencia fue efímera en la Primera “A”, de apenas dos torneos cortos en los que logró meterse a semifinales del Clausura 2005, y tuvo en su plantilla a un futbolista de gran rodaje por el futbol mexicano como el brasileño Claudinho, quien tuvo en Colima su última aventura por el balompié nacional.

A este equipo se le recuerda por un incidente en un partido en contra del San Luis, entonces filial del América, en el que supuestamente el delantero Héctor Giménez fue amenazado luego de ser expulsado junto con el colimense Fernando López por una riña que siguió en el camino a los vestidores.

Por esto, los Huracanes tuvieron que jugar la liguilla en el Estadio IAETAC, en Tecomán, donde cayeron en semifinales ante el Querétaro, siendo ese su último enfrentamiento antes de que la franquicia fuera vendida a Televisa.

 Tuberos de Colima 

En 2006, el estado fue sede de un equipo filial del Atlante: el Club Pegaso Real Colima, apodado los Tuberos, que jugaban en el Estadio Colima.

El equipo fue dirigido en su inicio por José Guadalupe “El Profe” Cruz, quien al año siguiente se fue a Cancún a entrenar a los Potro de Hierro que quedaron campeones ante los Pumas con un agónico gol de Clemente Ovalle, quien también jugó en este equipo.

Gastón Obledo, de amplia experiencia en el Ascenso y Segunda División, François Omam-Biyik, el mítico camerunés que jugó en el América de Leo Beenhakker, y hasta Eduardo Rergis pasaron por el banquillo de este equipo, mientras que por aquí pasaron algunos futbolistas prometedores como Christian “Hobbit” Bermúdez.

Los constantes reacomodos de la Primera “A” obligaron a este equipo a desaparecer en 2009.

 Loros de Colima 

En la década de los 80 surgieron los Loros de la Universidad de Colima, que tras varios años de cambios de nombre y un andar por la Tercera y Segunda división, consiguió el capital para formar un proyecto competitivo con Jimmy Goldsmith como dueño del equipo.

La época dorada del club, que jugó por muchos años en la Liga Premier de la FMF, fue en los últimos cinco años de vida del empresario de origen inglés. La escuadra plumífera logró tres títulos de Liga y consiguió clasificarse al Ascenso MX en dos ocasiones, con un proyecto en el que se le dio la confianza a jugadores mexicanos y de la región, algunos de ellos con recorrido en clubes de primera división, pero ninguno de ellos realmente una figura en el balompié nacional.

Su primer ascenso, en 2015, se retrasó por no tener un estadio con la infraestructura y capacidad solicitada por la FMF, lo cual obligó al equipo a invertir recursos para transformar la cancha principal del polideportivo universitario en un recinto con todas las características necesarias para tener futbol profesional.

El equipo que utilizó el Estadio Olímpico Universitario como casa y creó nuevamente un gran arraigo de la afición dejó de existir para el Clausura 2020, pues en diciembre del año pasado falleció Goldsmith, y fue así como desapareció el que podría considerarse el equipo más exitoso que tenido el estado.

 Caimanes de Colima 

Tras la desaparición de Loros, fue el entrenador Sergio Bueno quien levantó la mano para aterrizar un nuevo proyecto de futbol profesional en la entidad, al que llamó Colima F.C. y adoptó a un caimán como mascota.

El colimense trajo a su equipo de confianza en su larga trayectoria como director técnico en primera división para este conjunto, como René Isidoro García, y en el que ha depositado su confianza en jugadores mexicanos y algunos colimenses.

Caimanes jugará en el Estadio Olímpico Universitario en la campaña que inició este viernes (18 de septiembre), en la que se tiene como objetivo a largo plazo llegar al máximo circuito profesional, algo que nadie en territorio colimense ha logrado.

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 Manzanillo y Tecomán, las otras sedes 

El futbol profesional en Colima también ha tenido equipos en los municipios de Manzanillo y Tecomán, sobre todo en la Tercera División, aunque también en la capital han existido equipos como Palmeros.

En los 80 existieron los Estudiantes de Tecomán, un representativo del Instituto Autónomo de Educación de Tecomán, A.C. (IAETAC), en el mismo lugar donde en 2004 surgió el Atlético Tecomán.

En Manzanillo, los Picudos son la escuadra que más destacó, pero también hubo una filial del América con sede en el municipio porteño.

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