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Economía y negocios

Fitch Ratings ve una debilidad estructural de liquidez, pero espacio para que Gobierno de Colima contrate más deuda

Fitch Ratings percibe en las finanzas públicas estatales de Colima una debilidad estructural en materia de liquidez, sin embargo considera que el nivel de deuda de largo plazo de la entidad es todavía bajo y tiene espacio para incrementarse.

Fabiola Mendoza, analista senior de Fitch Ratings, recordó que incluso en el sistema de alertas de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) se evalúa el nivel de endeudamiento de Colima como “sostenible” y para esta firma calificadora es incluso “bajo” puesto que la deuda total no llega ni al 50% de los ingresos operativos del estado.

Sin embargo, en el perfil financiero de la entidad también detectan problemas recurrentes de liquidez que no han puesto en riesgo algo de impago de sus obligaciones de deuda.

«El estado tiene una debilidad estructural en la parte de liquidez, y esto se refleja también en la calificación. Ese factor de liquidez para nosotros es evaluado como débil», dijo e entrevista con Miguel Ángel Vargas de EstaciónPacífico.com en Súper 98.9.

«En cuanto al nivel de endeudamiento, de acuerdo con la evaluación del Sistema de Alertas de la Secretaría de Hacienda, se evalúa que el nivel de endeudamiento de Colima es sostenible y de acuerdo con nuestra metodología de calificación, consideramos que el nivel de endeudamiento aún se considera bajo, dado que su carga de deuda fiscal, que es una de las métricas que tenemos para definir una calificación, esta métrica se ubica por debajo del 50%», señaló.

Para la analista el estado podría adquirir deuda de largo plazo por hasta 900 millones de pesos (mdp) sin cambiar su posición en el sistema de alertas de Hacienda.

En los últimos meses de la administración del hoy exgobernador Ignacio Peralta el gobierno incumplió con el pago del salario de sus trabajadores; argumentando que se habían quedado sin liquidez pues tuvieron que pagar cerca de mil millones de pesos de créditos de corto plazo para cumplir con la normativa de Disciplina Financiera.

Estos adeudos de nómina serían saldados este viernes (5) por la administración de la gobernadora Indira Vizcaíno, según anunció la propia mandataria.

A continuación te presentamos los elementos más relevantes de la entrevista con la analista que lleva la calificación crediticia de Colima, para Fitch Ratings México.

 —El pasado 18 de agosto emitieron la última calificación al estado de Colima, fue BBB+ con perspectiva estable. ¿Qué representa esta calificación? 

«Empecemos por definir qué es una calificación crediticia. Lo que nos indican las calificaciones es la probabilidad de que un emisor, en este caso el estado de Colima, cumpla con sus obligaciones financieras en tiempo y forma. Efectivamente en agosto afirmamos la calificación en BBB+ en escala nacional, lo que básicamente nos indica un nivel del incumplimiento moderado en relación con otros emisores en el mismo país».

«Aunque la calificación de Colima sí está por debajo de la calificación de otros estados con estructuras financieras más fuertes, se encuentra en el mismo nivel que la calificación del estado de Chihuahua o del estado de Michoacán, pero también se encuentra por encima de la calificación que tiene Baja California o Quintana Roo, por ejemplo».

«Ya en cuanto al nivel de endeudamiento, de acuerdo con la evaluación del Sistema de Alertas de la Secretaría de Hacienda, se evalúa que el nivel de endeudamiento de Colima es sostenible y de acuerdo con nuestra metodología de calificación, consideramos que el nivel de endeudamiento aún se considera bajo, dado que su carga de deuda fiscal, que es una de las métricas que tenemos para definir una calificación. Esta métrica se ubica por debajo del 50%».

 —¿Hasta qué punto esta métrica se considera aceptable? 

«Podría ser menor a 50%, o quizá todavía menor al 100%. Recordemos que hay otras entidades en México que tienen una deuda más abultada»

 —¿Cómo se mide? ¿deuda a largo plazo o toda la deuda? 

«El numerador sería la deuda total, incluye deuda de corto, de largo plazo, la bancaria, obligaciones de asociaciones público privadas también».

 —¿Incluye las participaciones pero no las aportaciones que vienen ya etiquetadas? 

«Incluye las aportaciones que se pueden utilizar para gasto operativo. Lo que no incluye serían los ingresos de capital, que serían todas estas aportaciones que están destinadas a gasto de inversión».

 —Decías que se considera bajo porque es inferior al 50%, ¿esto cuánto es en Colima? 

«Me parece que es alrededor de 30%».

 —En el comunicado de mediados de agosto ya se había anunciado que el Gobierno del Estado estaba sin liquidez, pero hablaban de una perspectiva estable en el perfil de deuda. ¿Cuál es el escenario proyectado y los límites para que esta calificación se mantenga? 

«El escenario de calificación hace referencia a las proyecciones que hacemos nosotros a cinco años, que nos ayudan a definir las métricas en las que se va a ubicar más o menos las finanzas estatales. Ya con estas métricas nosotros tomamos una decisión basados en los pares de calificación y temas un poco más técnicos de nuestra metodología».

«Las proyecciones que hacemos incluyen estrés en la parte de ingresos y también en la parte de egresos, también podremos incluir endeudamiento adicional en nuestros impuestos, como para ver hacia dónde más o menos podría moverse la situación financiera del estado, incluso con este estrés adicional que nosotros agregamos, que es basado también en la volatilidad histórica de los ingresos y los egresos de la entidad, es como definimos que la calificación es de BBB+ y bueno, los límites ya sería que tuviera unas métricas, que estas métricas se debilitaran y que comparara con calificaciones en un nivel más bajo».

 —¿Qué han visto en las finanzas públicas de Colima y su perfil de deuda a lo largo de este periodo que le han dado seguimiento? 

«La calificación, como mencionaba al inicio, mide la capacidad de pago de las obligaciones financieras. Entendemos que esta parte de los pasivos de servicios personales sí están afectándote claramente, pero en términos de la calificación, digamos que nosotros ya contamos que el estado tiene una debilidad estructural en la parte de liquidez, y esto se refleja también en la calificación».

«Ese factor de liquidez para nosotros es evaluado como débil, pero volviendo a lo que comentabas del impago, sí, hace seis años ocurre este evento, se dejan de pagar dos financiamientos de corto plazo y de ahí la calificación en el sexenio que acaba de pasar, se fue recuperando. Es una situación complicada cuando una entidad cae en un default restringido justo porque les afecta también el acceso al mercado de créditos, y sí vimos que hubo una recuperación, igual la calificación no ha llegado al nivel que estaba antes del default, pero la recuperación se ha reflejado en el aumento paulatino de la calificación del estado».

 —Hablabas de una debilidad en materia de liquidez, ¿pudieras ahondar un poco en esto? ¿cómo lo miden? ¿cómo defines este problema? 

«La liquidez la venimos manejando como les comentaba, un factor de riesgo del perfil del estado. La métrica principal en la que nos basamos para la liquidez es la cantidad de veces que el efectivo y equivalentes cubre el pasivo no bancario, que se considera en el Sistema de Alertas, que son las cuentas de contratistas, proveedores, otras cuentas por pagar. En el caso de Colima esta métrica es menor a 0.75 veces, que es más o menos el límite que tenemos para definir si es en rango medio de acuerdo a nuestra metodología, o si está por debajo de este 0.75 se considera más débil y en el periodo de análisis la liquidez de esta métrica se ha mantenido por debajo de 0.75, entonces determinamos que la liquidez del estado es débil y también esto se refleja en el uso continuo de créditos de corto plazo».

 —¿Hay un problema estructural de liquidez? 

«Sí, podríamos llamarlo así. Como te decía eso lo consideramos en nuestro perfil de riesgo, que básicamente lo que nos dice es cómo está la estructura financiera y sí es una debilidad del estado».

 —En otros estados que califiquen y que no tienen este problema, ¿qué suele ser distinto? 

«Es un poco complicado porque hay veces que ahí se hacen provisiones, o en el caso de Colima también había un tema de que ellos, el estado, recibía antes ingresos extraordinarios de apoyo financiero hace años y estos ingresos han ido disminuyendo en los últimos ejercicios fiscales, entonces no existe una respuesta tan cual de qué podría ser, o por qué en otros es mejor que en este caso Colima».

 —La última evaluación la compartieron el 18 de agosto… entonces ya se tenían problemas de impago a los trabajadores. ¿Esto afecta la visión que tienen del perfil financiero y crediticio del estado? 

«Obviamente fue una preocupación en el sentido de si habían podido hacer frente a las obligaciones de los créditos de corto plazo, que como sabes, tenían que pagarlo tres meses antes de que terminara la administración por lineamientos de la Ley de disciplina financiera. Obviamente existe la preocupación de que si no están pagando algo, tienen la liquidez suficiente para hacer frente a estas otras obligaciones, pero nosotros monitoreamos el pago de los créditos y también contemplamos esto en la calificación».

«Sabíamos que hacia el cierre de 2021 íbamos a ver un incremento en el servicio de la deuda justo por este pago».

 —¿Hay algunos otros estados que ustedes califiquen, que concluyeron sus administraciones estatales, hayan tenido que dejar en cero los de corto plazo y les haya generado algún problema financiero? 

«Las dificultades para cubrir las obligaciones de corto plazo no son particulares de Colima, consideremos también que el contexto de la pandemia trajo una presión en las finanzas nacionales que nadie habíamos previsto y eso también evidentemente afectó la liquidez en otras entidades. Desafortunadamente esta presión coincidió justamente con el cambio de administraciones y que tenían que pagar la deuda tres meses antes de salir. Colima no es el único caso, la verdad es que no conozco todos los casos, somos varios analistas, pero sí sé que no es el único y es una situación que podríamos decir generalizada en cierto punto».

 —¿Tiene espacio el gobierno estatal colimense para aumentar su deuda a largo plazo sin comprometer su situación financiera y su calificación? 

«De acuerdo con los que hablaba del sistema de alerta, con la evaluación el endeudamiento de Colima está evaluado como sostenible y de acuerdo con esto podría contratar de deuda adicional hasta 15% de sus ingresos de libre disposición».

 —¿Esto cuánto es? 

«Alrededor de 900 millones de pesos, la verdad es que no tengo el monto exacto, pero es un monto considerable».

 —¿Sin afectar su perfil de deuda y su calificación? 

«No, eso es de acuerdo con el Sistema de Alertas. Para nosotros no solamente sería un endeudamiento adicional de un monto, podríamos poner los 900 millones, o el monto que sea, lo importante para nosotros es cómo está comportándose los ingresos y los egresos, hay que ver también cómo cierra el año el estado y lo importante más allá del número que podrían tomar adicional es la capacidad que tengan para hacer frente al servicio de deuda y pues sí, al pago de estas obligaciones».

 —Entonces para el Sistema de Alertaa de Hacienda hasta 900 millones adicionales, más o menos 15% sobre los ingresos disponibles, pero para ustedes no se podría hablar de un número en específico. 

«Exacto, no. Tendríamos que evaluar cómo cierra el año, cómo se ve en la perspectiva, cómo vemos que va a estar más adelante».

 —¿En la primera mitad del año algún indicador les salto que les señalara que se estaba complicando la situación financiera del estado? 

«Más bien vimos una recuperación, sobre todo en la parte de los ingresos, el año pasado fue bastante complicado, no solamente para Colima, para varias entidades federativas y de hecho observamos una recuperación al primer semestre en la parte de ingresos, sobre todo ingresos propios, y sí, sí sabíamos que tenían estos temas de liquidez, pero también hay que considerar que el monto que tenían de créditos de corto plazo al cierre del 2020 estaba alrededor de 900 millones y tenía que cumplir con este pago, entonces sí sabíamos que los ingresos habían mejorado, sabíamos que iban a tener que hacer un gasto fuerte hacia mitad de año y sí asumíamos que esto iba a afectar efectivamente el pasivo, pero repito, esto ya estaba, esta parte del pasivo y la liquidez ya está considerada dentro de nuestro perfil de riesgo del estado».

 —¿Algo que quisieras agregar? 

«Ahorita lo vemos estable, evidentemente hay que ver también, las calificaciones y las revisiones que hacemos son anuales, el próximo año evaluaremos la cuenta pública 2021 y el avance quizá hasta el primer semestre y también platicar con la nueva administración sobre los planes que tengan y ya en unos meses mas les daremos la siguiente calificación».

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