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Política

Crónica | AMLO, Nacho e Indira: Un día de campo en el ‘paraíso’ de Colima

La visita de este martes del presidente Andrés Manuel López Obrador a Colima fue —políticamente hablando— un día de campo donde el mandatario, la delegada federal, Indira Vizcaíno, y el gobernador Ignacio Peralta se expusieron a ‘gritos y sombrerazos’, así como a aplausos y aclamaciones de los asistentes, y, a diferencia de otras ocasiones, todos salieron contentos.

El anuncio de que los autos particulares dejarán de pagar al pasar por la caseta de Cuyutlán, cuya gestión el presidente atribuyó en primer lugar a la petición de la gente pero también a las solicitudes de Vizcaíno y de Peralta, resultó una buena noticia para los colimenses que levantó el ánimo en la Unidad Deportiva Morelos, y que fue calificada como “histórica” por ‘tirios y troyanos’.

Aunque el mitin estuvo lleno de ovaciones, rechiflas y reclamos —hay que decirlo: la mayoría contra la autoridad estatal—, cada cual se dio tiempo para escuchar y tomar nota sobre los pendientes que la gente manifestó tanto en materia de seguridad y salud como de acelerar la entrega de apoyos. Al final fue una tarde de ‘selfies’, y de caras sonrientes por el anuncio. Esta es una historia distinta a la del 5 de marzo, cuando en Manzanillo los abucheos dieron la nota.

 Crónica 

Minutos después de las tres de la tarde de este martes, el tráfico en el Boulevard Camino Real, a la altura de la Unidad Deportiva Morelos, es “cosa de locos”. La congestión vehicular, aunada a las decenas de personas que buscan cruzar la calle, más las otras que ya llenan el acceso principal del recinto deportivo, evidencian que un evento multitudinario tendrá lugar.

En la visita presidencial están los estudiantes del Instituto José Martí, del Conalep y del CBTIs. No todos por voluntad propia.

“A nuestro grupo nos dijeron que era obligatorio, que fuimos seleccionados y que era obligatorio”, aseveran a condición de permanecer en el anonimato, por eso de las represalias.

Mientras da inicio el mitin del presidente, alumnos de enfermería del Conalep aprovechan para compartirse apuntes escolares y revisar sus libros.

Por ahí de las 3:40 pm comienzan a ocuparse las sillas del templete principal, una por cada representante de los programas prioritarios del Gobierno de México y otras para políticos; la diputada federal Claudia Yáñez, los senadores Joel Padilla, Gricelda Valencia y Gabriela Benavides, el alcalde de Colima, Leoncio Morán, y el gobernador Peralta.

Al evento del presidente asiste casi todo el gabinete del gobernador Ignacio Peralta: Arnoldo Ochoa, secretario General de Gobierno; Jesús Sánchez Romo, de Infraestructura y Desarrollo Urbano (Seidur); Agustín Morales, de Desarrollo Rural (Seder); Walter Oldenbourg, de Fomento Económico (Sefome); Mara Íñiguez, de Turismo (Sectur) y Carlos Ramírez Vuelvas, de Cultura.

También Gabriel Verduzco, fiscal general del Estado; Nicolás Contreras, director de la Comisión Intermunicipal de Agua Potable y Alcantarillado de Colima y Villa de Álvarez (Ciapacov); Bernardo Salazar, presidente del Supremo Tribunal de Justicia del Estado de Colima (STJE), y Ramón Pérez Díaz, exgobernador de Colima.

Otros presentes: los diputados de la coalición Morena-PT Vladimir Parra, Guillermo Toscano, César Farías, Anel Bueno, Araceli García, Julio Anguiano, Arturo García. A un extremo de la fila donde platica la mayoría de los morenistas se sientan también los legisladores del PRI Rogelio Rueda y Lizeth Rodríguez. La diputada Claudia Aguirre, independiente, se sienta en la primera fila, al lado del diputado Rogelio Salinas, y entre funcionarios estatales.

A esta élite política se le asigna nueve filas de sillas. Como es marca de este sexenio, en un segundo bloque, a unos 50 metros del templete principal, pues las sillas más cercanas son para beneficiarios de los programas de AMLO.

Entre los asistentes hay diversas peticiones al presidente López Obrador. Los pescadores de la laguna de Cuyutlán quieren claridad sobre el proyecto del nuevo puerto, al detallar que en el cuerpo acuoso ya no hay camarones, producto de las obras de ese recinto.

“Que nos motive o que nos diga qué va a pasar con la laguna de Cuyutlán para los pescadores, porque ahorita ya comenzaron a trabajar y no hay nada ya, no hay producto en la laguna, entonces a ver qué va a hacer con nosotros. Estoy en una cooperativa de camarón y ya se acabó”, dice Marcelino Rizo, pescador de la laguna.

Quien también acude a externarle su necesidad al presidente es Maricela Aguilar, vendedora ambulante originaria de Oaxaca, pero que reside en Colima desde hace más de 15 años. Su hijo, Junior García, tiene un tumor que le causa convulsiones y necesita 35 mil pesos para la atención médica que necesita.

“Tengo un hijo que tiene una enfermedad que se llama neurofibromatosis. Ahorita me lo van a operar y ocupa un neuronavegador de tumores que me sale como en 35 mil pesos. Tengo Seguro Popular, pero no me cubre nada. Es la petición que vengo a pedirle al presidente, a ver si me apoya”, comenta.

A las 3:50 pm, los beneficiarios de los programas del Bienestar —en las primeras 20 filas del bloque más cercano al presidente— ya están sentados, en orden, a la espera de que inicie el evento.

Pasando las 4 pm, el gobernador colimense sale del templete principal para recibir al presidente, y en el camino recibe tanto rechiflas y reclamos como solicitudes de apoyo; mientras avanza hacia donde llegaría López Obrador, conversa con algunas personas, quienes le manifiestan sus necesidades.

Son las 4:16 pm, y el presidente López Obrador llega a la cancha de fútbol de la Unidad Morelos, acompañado por la delegada federal, Indira Vizcaíno. Peralta se acerca, pero el presidente está saludando a la gente, no a los políticos.

Durante todo el trayecto al templete, López Obrador se acerca a platicar con los asistentes, quienes lo abrazan, le externan su apoyo y sus peticiones. Hasta las 4:35, casi 20 minutos después, llega al pabellón.

El primero en hacer uso de la voz es Peralta. En su discurso —que duró poco más de ocho minutos, cuatro menos que en la anterior visita presidencial—, enfatiza que las visitas de López Obrador “se traducen en apoyos para la sociedad colimense” y destaca algunas de las más grandes preocupaciones para la administración estatal: la seguridad, la amenaza de la Mosca del Mediterráneo y la caseta de Cuyutlán.

“Le recuerdo, señor presidente, del compromiso mencionado en su último evento en Manzanillo, de analizar el tema de la caseta de Cuyutlán. Los colimenses estamos muy interesados en una respuesta. En estos y en muchos temas más Colima requiere su respaldo, señor presidente. En la anterior visita le hicimos una entrega de un paquete de temas de gran interés para la sociedad colimense. En este momento le vamos a entregar uno nuevo”, señala.

Durante su intervención, se escuchan algunos “¡Fuera, fuera!”; en contraste con la última visita del presidente, en esta ocasión el gobernador no reclama a quienes lo abucheaban. Algunos adultos mayores, que se encontraban en el primer bloque, piden reducir el volumen del “protocolo”, como lo llamó Peralta.

En esta ocasión, el gobernador tampoco acude desprotegido: también se oyen gritos de apoyo. La mención al tema de la caseta, junto con la de que concluye su intervención, concitan los aplausos.

Toca turno a María Luisa Albores, secretaria de Bienestar. Su participación se limita a detallar la aplicación de los programas federales prioritarios en la entidad. Durante este discurso, el gobernador platica cosas al oído al presidente, quien le responde de esa misma forma. Albores regresa a su asiento y saluda al presidente, no a Peralta.

Fue cerca de las 5 pm cuando inicia el discurso presidencial. Antes de que López Obrador tome el micrófono, los beneficiarios se ponen de pie, animados.

“Amigas, amigos de Colima, me da mucho gusto estar con ustedes de nuevo. Vengo a informarles sobre el avance de nuestro gobierno, y digo nuestro gobierno porque es gobierno del pueblo, para el pueblo y con el pueblo”, arenga.

El presidente habla sobre cada uno de los apoyos de su gobierno; cuando aborda el tema de las estancias infantiles, enfatiza que éstos se entregarán de manera directa, sin intermediarios.

Es como un edén, es un paraíso Colima”. Así califica a la entidad, luego de explicar que se plantarán en el estado 12 mil 500 hectáreas de árboles maderables y frutales.

Mientras el Ejecutivo habla, gran parte del gabinete de Gobierno del Estado revisa el celular, mueve los pies, se muerden las uñas, platican entre ellos. Tienen las miradas perdidas.

Llega el momento cumbre: el presidente detalla que, atendiendo a la petición del pueblo de Colima y del gobernador y de la delegada Vizcaíno, consiguieron que la concesionaria de la caseta de Cuyutlán acepte dejar de cobrar cuota a los automóviles particulares desde este mismo miércoles.

“Estuve en Manzanillo y la gente me expresó el problema de la caseta y también me lo planteó el gobernador José Ignacio Peralta Sánchez y nuestra coordinadora Indira Vizcaíno, pero repito, fue el pueblo, y miren, les traigo una noticia”, comenta sobre la gestión ya comentada.

Concluido el tema de la caseta, López Obrador insiste en que no se olvida de Colima, y asevera que dentro de tres meses estará de nuevo en la entidad, esta vez en otro municipio.

“No vamos a olvidar nunca a Colima, voy a estar viniendo la veces que sea necesario (…) Yo les dejo un abrazo y amor con amor se paga. ¡Que viva el pueblo de Colima!”, sentencia.

Cerca de las 5:20 pm concluye la intervención del presidente. Luego de entonar el Himno Nacional, AMLO se retira. Los colimenses esperarán más noticias dentro de tres meses.

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