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Cultura

El INAH confirma hallazgo prehispánico en Manzanillo; revisa si es ‘una vecindad’

Un nuevo hallazgo prehispánico fue localizado en una comunidad rural en Manzanillo —cuya ubicación exacta no ha sido revelada para resguardar el sitio—, y una primera hipótesis del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) sugiere que podría tratarse de una «vecindad».

El director de ese organismo en Colima, Julio Martínez, detalló que a mediados de julio recibieron el reporte del descubrimiento de unas osamentas y vestigios cerámicos en la superficie de un predio. Acto seguido, acudieron al lugar en compañía de un arqueólogo del departamento de Protección del Patrimonio Cultural, para realizar una primera observación.

«Se observó que sí hay vestigios y esos vestigios se toman para su posterior estudio. Necesitamos determinar de qué son, cómo son, de qué época datan para nosotros poder tener idea o un concepto muy preciso de qué estamos hablando», dijo vía telefónica a EstaciónPacífico.com.

«No quisiéramos dar el sitio preciso porque no falta quien quiera ir a ver y querer sacar algunas cosas. Nosotros en su momento habremos de programar una investigación más profunda del sitio para llegar a unas conclusiones mucho más precisas», añadió.

Quien reportó los restos fue el fotógrafo colimense Rafael Cruz, quien en abril pasado también encontró en San Francisco de Almoloyan, en la capital colimense, las osamentas de una mujer y su bebé, mismas que habían sido enterradas 400 años atrás.

 Vecindad prehispánica 

El director del INAH en Colima precisó que los elementos que les sugieren que puede tratarse de una vecindad prehispánica son la ubicación de las osamentas, dispersas en una zona determinada, y el acomodo de las piedras que encontraron en el predio. Agregó que hace falta labor de investigación para determinar cuántas viviendas se encuentran en ese lugar.

«Es una hipótesis, va a estar sujeto a la investigación que hagamos, ir un poquito más a fondo para determinar el contexto que nos hemos encontrado, si fue una unidad habitacional, si fue algo temporal o si fue algo mucho más importante dadas las características del sitio», añadió.

—¿Qué elementos les hicieron pensar que podría tratarse de una vecindad?, se le cuestionó.

«Las osamentas, la ubicación de algunos restos, de piedras, la formación de la ubicación del material lítico que existe, los restos de algunas cimentaciones», respondió.

Julio Martínez abundó que los huesos fueron destapados por el agua que corría en el referido predio.

«Partimos del supuesto de que sí son prehispánicos y que el lugar donde se encontraron es una escorrentía, es decir, el agua destapó el lugar, le quitó la capa de tierra y conforme fue pasando el tiempo ya se los encuentra uno. Es lo que tenemos hasta ahorita», aseguró.

 La vida prehispánica de Colima no es exclusiva del norte de la entidad 

El director del INAH en el estado señaló que la importancia del hallazgo prehispánico en el municipio costero reside en que pone en evidencia que la vida cultural-prehispánica de Colima no se reduce a la zona norte de la entidad. Aseveró que el área de la costa fue indispensables para la actividad comercial de los antiguos pueblos colimenses.

«Las zonas costeras eran muy ricas en diferentes actividades económicas porque tenían a la mano muchos recursos que les permitían a los grupos vivir, comerciar, y no sólo aquí, sino con grupos de otros lugares que hoy conocemos como otros estados de la República. Esa es la importancia. La diversidad biológica permitía la diversidad cultural», describió.

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