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#DíaDeLaTierra: 8 casos que ‘manchan’ a Colima

Daniel Alvarez 22/04/2018

Especialistas en temas ambientales en Colima destacaron ocho problemas ecológicos en el estado como los principales a atender por parte de las autoridades, en el marco del Día de la Tierra.

Entre los temas que Rosalba Thomas, coordinadora del Centro Universitario de Gestión Ambiental de la Universidad de Colima, y Álvaro Martínez, integrante del Colegio de Profesionales Ambientales del Estado de Colima, comentaron a EstaciónPacífico.com, están los relacionados con la contaminación del aire que se genera por la quema de basura en el relleno sanitario de la zona metropolitana o la operación de la Termoeléctrica de Manzanillo.

Los expertos consultados también incluyeron casos como el rescate de la Laguna del Valle de las Garzas, los esteros El Chupadero y Mascota en Tecomán, y el cambio de uso de suelo, entre otros. A continuación enlistamos los 8 más apremiantes.

 1.- Relleno sanitario metropolitano 

Más que el depósito de 350 toneladas de basura diarias, Rosalba Thomas explicó que el principal problema en el relleno sanitario es la quema de los desperdicios que ahí se realiza, lo cual ocasionó que el pasado 3 de abril comenzara un incendio mayor que tardó más de una semana en ser controlado.

Los contaminantes que se generan a partir de la combustión de la basura, dijo la especialista, afectan la calidad del aire que respiran los habitantes de Colima, mismos que también dañan los cultivos del norte del estado, igual que el agua.

“El problema ahí no es en sí el tiradero de basura, que obviamente es un problema, sino todas las emisiones de gases a la atmósfera (…) Todo lo que se quemó va a caer o va a repercutir en nuestra alimentación, en nuestra agua y en nuestro aire”, consideró la ambientalista.

 2.- Laguna del Valle de las Garzas 

La principal afectación en la Laguna del Valle de las Garzas, en Manzanillo, está relacionada con la pérdida de servicios ambientales relacionados con la flora y fauna de este ecosistema, pues algunas especies sirven como barrera ante fenómenos naturales, como los huracanes.

“Todas las plantas que estaban ahí deberían servir como contingencia ante huracanes, ante otros fenómenos que pasan por nuestro estado cada año”, señaló Thomas.

Para evitar que existan inundaciones, entre otros problemas relacionados por el azolvamiento de este cuerpo de agua, la Administración Portuaria Integral (API) Manzanillo, la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y el Ayuntamiento de Manzanillo deben realizar acciones de conservación, entre ellas el dragado de la laguna.

 3.- Termoeléctrica de Manzanillo 

La operación de la Central Termoeléctrica de Manzanillo es la principal fuente de gases de efecto invernadero en el estado, que aunque a nivel nacional no representa un foco de alerta, sí afecta a los habitantes.

Su funcionamiento se basa en combustibles fósiles, por lo que el uso de gas natural en lugar de combustóleo podría aminorar la contaminación.

“La Termoeléctrica tiene una solución relativamente sencilla, que es el volver a usar gas para echarla a andar. Ya se está haciendo eso, pero hubo problemas para surtir el gas (…) La Termoeléctrica ya tiene toda la tecnología para poder funcionar con gas, eso reduciría muchísimo la contaminación”, comentó Álvaro Martínez.

 4.- Descarga de aguas negras en esteros de Tecomán 

Por lo menos dos esteros de Tecomán tienen problemas con la descarga de aguas negras: El Chupadero y Mascota.

En el caso particular del estero Mascota, la marea alta provoca que su contenido termine en el mar y lo contamine. Además de que en época de lluvias se desborda, afectando a quienes viven cerca de este lugar.

“Hay un montón de residuos, no sólo líquido, también sólidos, que llegan y caen ahí. Si te acercas a ese lugar es espantoso. Además, en época de lluvias se inunda y contamina con olores y contaminación bacteriana a las casitas que hay ahí y las ramadas de ahí cerca (…) No se ha tratado y no se ha puesto en la agenda”, dijo el especialista.

 5.- Cambio de uso de suelo 

El crecimiento de la mancha urbana debido al cambio de uso de suelo ha provocado que se pierda biodiversidad, sobre todo en el caso de árboles, que captan gases contaminantes y el agua de lluvia, además de reducir la temperatura.

Rosalba Thomas expuso que el estado y los municipios son los encargados de realizar un ordenamiento ecológico territorial, que actualmente es insuficiente.

“Si en lugar de tener suelo, jardines o áreas verdes tienes mancha urbana, el calor va a subir, la temperatura va a subir, y va a haber poca manera de que el agua de la lluvia se vaya otra vez al suelo, se capte por el suelo, porque obviamente no es igual la captación que hace un pavimento que el que hace un empedrado, ya no se diga un jardín. El cambio de uso de suelo está surgiendo sin un ordenamiento claro”, abundó.

 6.- Conservación de Cerro Grande 

Thomas enfatizó sobre el trabajo que se debe realizar en la conservación de Cerro Grande, la principal fuente que abastece de agua potable a la zona metropolitana de Colima. Señaló que actualmente existe tala ilegal y no se está reforestando, además de que no hay una correcta gestión del agua por parte de las industrias, del sector agrícola y del doméstico.

“Tiene que haber políticas de conservación más estrictas para evitar que Cerro Grande se siga acabando, se sigue talando y no se está reforestando”, indicó.

 7.- Movilidad urbana 

La cantidad de automóviles que están en circulación en Colima capital se ha vuelto cada más caótico, de acuerdo con Rosalba Thomas, quien apuntó al uso de vehículos como el tercer factor que más gases contaminantes genera.

Esto, añade la académica, se debe a que no ha habido suficiente inversión en transporte público y que no existe regulación sobre la afinación de los motores.

“Cada vez es más caótico la cantidad de vehículos circulando, no hay regulación en cuanto a qué carros están necesitando una afinación, por ejemplo. La circulación de autos es exagerada, no hay inversión a transporte público”, agregó.

 8.- Río La Fundición 

Para Álvaro Martínez, un caso importante es el azolvamiento del río La Fundición, localizado en Coquimatlán.

El experto comentó que su profundidad se redujo considerablemente debido a que no se atendieron las medidas de mitigación que impuso la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) cuando se construyó la carretera que va hasta La Rosa, en Armería, por parte del Gobierno del Estado durante la administración de Mario Anguiano.

“Se azolvó todo el río, un río que tenía algunos saltos hasta cuatro, cinco metros de profundidad, ahorita no llega ni a la rodilla la profundidad del río y es por la tierra que generó esa carretera”, afirmó.

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