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Política

Policías, sindicato y cabildo: los problemas se le acumulan a Griselda en Manzanillo

La alcaldesa de Manzanillo, Griselda Martínez, dijo este miércoles, entre gritos de una docena de trabajadores que exigían pagos y aumento salarial, que la suya era «una política de gobierno municipal basada en el diálogo, la apertura, el acuerdo, en dar la mano». Un par de horas después, los inconformes cerraron los accesos a su despacho.

Las consignas de los empleados porteños dificultaban a la presidenta municipal finalizar el mensaje con el que buscaba exponer los motivos, métodos y objetivos de su gestión, frente al gobernador, José Ignacio Peralta, y el titular de la Administración Portuaria Integral (API), Héctor Mora, quienes dividían su atención entre el discurso de Martínez y los gritos de los inconformes, quienes mostraban pancartas que la acusaban de actos de «autoritarismo y abuso».

«Hoy practicamos una política de gobierno municipal basada en el diálogo, la apertura, el acuerdo, en dar la mano y buscar en conjunto con otras autoridades y actores clave apostar por el desarrollo integral y la sostenibilidad del municipio de Manzanillo, así como por elevar la calidad y el bienestar de vida en general de su población», indicó después de la firma de un convenio entre el Ayuntamiento, el Gobierno Estatal, la API y la Secretaría de Comunicaciones y Transportes de Colima (SCT).

Martínez, quien además de problemas laborales encara desencuentros políticos dentro de su Cabildo, planteó que tuvo que hacer un diagnostico de los malestares que sufría Manzanillo, igual que un médico y su paciente, y afirmó que en los primeros tres meses de su gobierno lograron sacar al municipio de «terapia intensiva». Sus detractores abuchearon las metáforas.

«Nos hemos convertido en un gobierno municipal escrupuloso en el uso de las finanzas púbicas, cada peso vale y lo hacemos valer en lo que justificadamente se refiere, y si es en beneficio de la población de manera directa, mucho mejor. Somos un gobierno municipal fundamentalmente gestor, gestionamos, gestionamos y volvemos a gestionar», señaló.

La presidenta municipal, quien el pasado mes sufrió un atentado de parte de un comando armado, enfrenta la oposición de grupos de empleados del Ayuntamiento; la mayoría, del Sindicato al Servicio del Ayuntamiento de Manzanillo, DIF y Organismos Descentralizados (STSSDODM), que dirige Joel Salgado, y cuenta con cerca de 700 afiliados. Sus reclamos están relacionados con las condiciones salariales y laborales, como la entrega de equipo de trabajo.

Lee: Griselda Martínez dice que el autor intelectual del atentado no es el crimen organizado

El pasado martes, el Ayuntamiento porteño aprobó un aumento salarial de 17% al otro sindicato que trabaja en la localidad, el Sindicato Independiente de Servidores Públicos Unidos en Pro de la Excelencia y Desarrollo del Ayuntamiento de Manzanillo (SISEPUD).

El Ayuntamiento de Manzanillo informó este miércoles que un grupo de trabajadores del STSSDODM, encabezados por Joel Salgado, mantiene tomado el acceso a la Oficina de la Presidencia. En un comunicado, detalló que a las 14:00 horas, la alcaldesa tenía programada una mesa de diálogo con la comitiva sindical en busca de acuerdos, pero que los retrasos causados por los manifestantes le impidieron llegar.

 Problemas con sindicalizados y policías 

Después de la conferencia con la alcaldesa, el gobernador Peralta y su representante en los municipios costeros, Nabor Ochoa, escucharon los reclamos del líder del STSSDODM, Joel Salgado, quien definió la situación como «terrorismo laboral».

Ochoa le respondió que, de acuerdo con los números de algunos regidores, es viable que se pueda cumplir con el aumento salarial que demandan los trabajadores.

«Si acuden los trabajadores es porque ya se está afectando a sus familias, de ahí que yo considere justo, pero además que es factible de acuerdo a números que regidores del Ayuntamiento han compartido, de acuerdo a las cifras que se tienen, es muy viable el otorgar dicho apoyo», dijo el funcionario estatal ante el mandatario, de acuerdo con la transmisión hecha por medios locales.

A los problemas que vive la gestión de Martínez con los sindicalizados, se suma la problemática con los 25 policías municipales que fueron despedidos de sus cargos, supuestamente sin razón. El Ayuntamiento de Manzanillo informó este martes en un boletín que se inició con la depuración policial con el objetivo de que la localidad cuente con una corporación confiable y mejor capacitada.

El Ayuntamiento detalló que se dio de baja a 25 agentes que «no eran aptos para desempeñarse como policías municipales», e indica que les fueron respetados sus derechos humanos y laborales, además de ser indemnizados conforme a derecho, lo que según el comunicado significó una erogación de 5 millones de pesos para el Ayuntamiento.

Martínez destacó que antes de que termine 2019 van a incorporar a 50 policías, los cuales se encuentran en un proceso de evaluación, capacitación y certificación para fortalecer a la policía municipal.

 No hay sesión en el cabildo 

Martha Sosa, regidora de Manzanillo por el PAN, publicó en Facebook que el pasado martes se cumplieron 32 días sin sesionar en el cabildo, e hizo responsable a la alcaldesa de no convocar a una sesión desde hace más de un mes.

“Me pareció prudente hacer el comentario y el exhorto porque no se cumple con la obligación que marca el reglamento y que marca la ley del municipio libre. Señalan los dos ordenamientos que cuando menos una vez cada 15 días, entonces por más que se ha insistido no se respeta el calendario de sesiones ordinarias», dijo vía telefónica a EstaciónPacifico.com.

Sobre los problemas de la alcaldesa con el sindicato, la regidora dijo que se deben cuidar las relaciones entre patrón y subordinados para ofrecer el mejor servicio a la comunidad local.

“No entendemos qué pasa. A mí me parece que la polémica con el Sindicato es infructuosa, es estéril, desgasta y además tensa la relación entre patrón y subordinados, y me parece que siempre se debe cuidar esto para exigirles que den un mejor servicio, que presten su esfuerzo a los manzanillenses en las mejores condiciones y con los mejores resultados, puesto que sí se les paga oportunamente», señaló.

Sosa indicó que no queda clara la razón para dar de baja a los 25 policías municipales.

«Se puede entender que en el tema de seguridad haya que ser muy estrictos con los elementos policiacos, lo que no queda claro es por qué se les está despidiendo, qué circunstancias o irregularidades detectaron en su desempeño, porque sabemos que cuando no pasan el examen de control y confianza se les retira a funciones administrativas, a cuidar escuelas, a cuidar edificios, a una situación de vigilancia menor», destacó.

El dirigente municipal del PAN en Manzanillo, Enrique Harris, señaló que la situación en la localidad es «crítica» y que está «en una línea muy delgada para pasar a un municipio en estado de ingobernabilidad».

«Desgraciadamente, la falta de tacto político y el desconocimiento de las leyes no le da ningún derecho a quien hoy dirige el rumbo de nuestro municipio a pisotear la normatividad tanto municipal como estatal (…) A 10 meses de la actual administración, se han venido generando conflictos y lo que mal empieza mal termina. El problema es cuando los políticos son soberbios y no abonan en nada con su actitud y lo peor que no se dejan ayudar», reprochó en un comunicado.

Con información de Jesús Lozoya y Celina Pinto

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