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Política

La huella del sexenio de Peña Nieto para Colima

Daniel Alvarez 30/11/2018

La crisis de violencia que vive Colima, así como las obras de infraestructura y la aplicación de las reformas estructurales y los programas sociales prioritarios, conforman el balance del sexenio de Enrique Peña Nieto en la entidad, que llega a su fin para dar paso a partir del sábado a un nuevo gobierno de la República.

La escalada de asesinatos intencionales a nivel nacional alcanzó territorio colimense durante la segunda mitad del mandato de priista, y desde 2016 esta situación se tradujo en la mayor tasa de homicidios dolosos de todo el país, sin éxito de parte de las autoridades para revertir la tendencia.

Las nueve visitas que el aún presidente realizó a la entidad transcurrieron en un ambiente de cordialidad, bajo las formalidades protocolarias que fueron el sello del sexenio, y sin que el mandatario se refiriera a dicha descomposición en materia de seguridad.

Colima, con bajo perfil ante la actividad política nacional, no ocasionó controversias al gobierno federal que ahora termina. De hecho, el ahora gobernador Ignacio Peralta formó parte del equipo de Peña Nieto, como subsecretario de Comunicaciones de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), y fue uno de los impulsores de la reforma en telecomunicaciones.

Otras reformas que transitaron durante el sexenio, como el Sistema Nacional Anticorrupción y la creación de instituciones como la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV) o el Sistema Nacional de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes (Sipinna), permearon a nivel estatal.

Colima fue la primera entidad donde Peña Nieto ‘levantó bandera blanca’ al dar por cumplidos los ocho compromisos de obra pública que estableció en campaña, aunque presentaron atrasos en su entrega. En su última visita presidencial, el pasado 20 de julio, inauguró el túnel ferroviario de Manzanillo.

 La inseguridad 

Tras la salida de Miguel Ángel Osorio Chong de la Secretaría de Gobernación (Segob), en la última fase de sexenio, la administración federal echó a andar en enero de 2018 el operativo especial “Escudo Titán”, para la atención de ‘focos rojos’ prioritarios, en tres de los 10 municipios de la entidad: Colima, Manzanillo y Tecomán.

Osorio Chong, hoy coordinador de los senadores del PRI, enfatizó en marzo de 2017 que el gobierno federal iba a regresar la paz a Colima, dijo en Manzanillo, tal como había sucedido en Michoacán, Jalisco y Guanajuato.

“Si pudimos cambiarle el rostro a Michoacán, si trabajamos con Guanajuato para devolverle la tranquilidad, si Jalisco está en otras condiciones, a nombre del presidente y en plática y diálogo con el gobernador, vamos a cambiarle el rostro a Colima y vamos por los delincuentes de este estado”, dijo durante la firma de un convenio regional de seguridad.

Eso no ocurrió, al menos durante ese año, que fue el más violento del que se tenga registro en Colima, con 93.34 casos por cada 100 mil habitantes.

Esta situación inédita para la sociedad colimense encuentra una explicación en la disputa por el control del puerto de Manzanillo entre dos grupos de la delincuencia organizada, según han declarado autoridades federales y estatales, como el titular de la Comisión Nacional de Seguridad (CNS), Renato Sales.

“Mucho tiene que ver, y hay que decir con mucha claridad, con la presencia del puerto de Manzanillo y el flujo de psicotrópicos, estupefacientes, particularmente opioides, que provienen del Pacífico hacia el puerto y del puerto hacia los Estados Unidos”, indicó el funcionario en marzo de este año en una visita a ese municipio.

Otro hecho de alto impacto ocurrió en mayo en Ixtlahuacán con la captura de Gerardo Mendoza, uno de los principales objetivos durante este sexenio. El capo, vinculado con el Cártel de Sinaloa, con La Familia Michoacana y con el asesinato del exgobernador colimense Silverio Cavazos, murió tres días después en una prisión preventiva en Puente Grande a manos de otro interno.

La crisis de inseguridad en la entidad también se extendió a otros delitos, pues Colima ha sido líder en robos a casa habitación, en feminicidios y en extorsión, tomando en cuenta la tasa por cada 100 mil habitantes. Las víctimas igual han sido adultos, jóvenes o menores de edad, hombres o mujeres.

La Alerta de Violencia de Género fue uno de los mecanismos que desde la Federación se implementaron para tratar de reducir los delitos en la entidad, la cual fue emitida en junio de 2017 por la Segob.

 Las reformas polémicas y los programas nacionales 

Algunas de las reformas constitucionales que promovió Peña Nieto ocasionaron controversia al momento de negociarse, e incluso durante su implementación. Es el caso de la reforma energética, pues los precios de los combustibles y la electricidad han incrementado, pese al nuevo esquema de apertura a la inversión y a la competencia.

No fue la única. Algunos maestros se opusieron a la implementación de la reforma educativa, por considerar que afectaba sus derechos laborales. En Colima, un solo profesor, que formaba parte de la Sección 6 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), fue despedido por no realizar la prueba de evaluación docente en este sexenio, informó el pasado martes Juan Manuel Armendáriz, delegado del magisterio.

En el caso de la reforma fiscal, Colima sirvió de plataforma para que el Ejecutivo federal agradeciera a los legisladores federales su ayuda para aprobar los cambios constitucionales que promovió; esto, durante su primera visita oficial al estado, el 1 de noviembre de 2013, 11 meses después de rendir protesta. Las nuevas medidas recaudatorias desataron críticas del sector privado y del PAN.

La Cruzada Nacional contra el Hambre, uno de los programas sociales ‘estrella’ del sexenio, contempló en su totalidad al estado, siendo Tecomán uno de los 400 municipios pioneros para la aplicación de esta estrategia con la que se intentó erradicar la pobreza alimentaria en el país y que motivó una nueva visita del presidente, en febrero de 2015.

 Las visitas y los compromisos 

En la celebración de su último cumpleaños como presidente, el pasado 20 de julio, Peña Nieto hizo una última visita a la entidad.

En Manzanillo, al hacer entrega del túnel ferroviario y —de forma simbólica— el Parque Metropolitano de Tecomán, se jactó de terminar la entrega de los ocho compromisos que adquirió con Colima durante su campaña presidencial, siendo el primer estado en el que logró ‘levantar bandera blanca’. Las obras, sin embargo, concluyeron a destiempo.

El destino favorito del presidente en la tierra favorita del sol fue justamente el puerto, donde estuvo en cuatro ocasiones y donde, además del túnel ferroviario, entregó la carretera Pez Vela-Jalipa. En ese municipio también inauguró diversas obras en el puerto, las nuevas embarcaciones atuneras de Marindustrias en pleno inicio de la Cuaresma en 2014 y celebró el Día de la Marina en 2016.

Villa de Álvarez fue el segundo municipio que más visitó. El 10 de mayo de 2017 inauguró el nuevo Hospital General de Zona del IMSS y realizó una supervisión de obra al Hospital Materno Infantil, otra de las obras comprometidas, donde grabó un par de spots. Ese mismo día estuvo en el centro de la capital colimense para grabar otros spots acompañado por “colimeños” destacados.

El 5 de enero de este año estuvo nuevamente en La Villa para inaugurar el Hospital Materno Infantil.

Quizás la visita más sufrida fue la que realizó a Tecomán en febrero de 2015 para un evento de la Cruzada Nacional contra el Hambre. Ese día de invierno colimense padeció el calor al dejar su camisa empapada de sudor; ante su constante ajuste en su pantalón, no faltó quien bromeara con que el presidente había perdido alguna talla.

El resto de sus viajes a la entidad fueron a Armería el 24 de octubre de 2016 para hacer una inspección de los daños que dejaron los efectos del huracán “Patricia” en El Paraíso, y a la Isla Socorro para oficializar la declaratoria de Patrimonio Mundial Natural del Archipiélago de Revillagigedo.

La lista de compromisos entregados de Peña Nieto, además de los ya mencionados, incluyó la ampliación a seis carriles de la autopista Manzanillo-Guadalajara en dos tramos: Los Asmoles-Colima y Colima-Tonila, y otras obras carreteras para los municipios de Comala, Cuauhtémoc, Coquimatlán, Ixtlahuacán, Armería, Tecomán y Minatitlán.

Te lo prometió y te lo cumplió (con atrasos): Así entrega Peña Nieto sus compromisos con Colima

 El desfile de secretarios 

Gerardo Ruiz Esparza, José Antonio Meade, José Calzada y Rosario Robles fueron los miembros del gabinete que más vueltas se dieron por Colima, aunque también se vio por estas tierras a Enrique de la Madrid, Rafael Pacchiano, José Narro, Miguel Ángel Osorio Chong y Salvador Cienfuegos.

Ruiz Esparza estuvo en la entidad para acompañar o representar al presidente en la entrega de obras de infraestructura vial y portuaria, entre ellas seis de sus compromisos.

Robles, en la Sedesol y en la Sedatu; Calzada, en Sagarpa, y Meade, como titular de la Sedesol, fueron los encargados de presentar las políticas públicas de asistencia social para los habitantes de Colima, pero también cumplieron con algunas funciones políticas.

Pacchiano fue el encargado de entregar el último de los compromisos presidenciales, el Parque Metropolitano de Tecomán.

 Los bloopers, el otro sello de EPN 

Peña Nieto no se salvó de cometer errores durante sus eventos en Colima, con lo que se quedó en la memoria de muchos.

Desde el cambio de fechas (Día de Reyes en 6 de diciembre) y de ubicación geográfica, hasta el decreto de nuevos nombres para las ciudades del estado (“Villa de Flores”).

Aquí un recuento:

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